Autoridades sanitarias internacionales mantienen bajo vigilancia una nueva variante de Covid-19 conocida como “Cigarra”, identificada por especialistas como BA.3.2 y detectada en varios países del mundo hasta febrero de 2026.
De acuerdo con información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, esta variante no ha mostrado, por ahora, un comportamiento más agresivo en cuanto a gravedad, aunque sí presenta una mayor capacidad para evadir la respuesta inmunológica. Además, se confirmó que proviene del linaje Ómicron, una de las variantes que más se ha transformado en los últimos años.
Los investigadores explicaron que “Cigarra” surgió a partir de un sublinaje detectado inicialmente en Sudáfrica a finales de 2024, y desde entonces se ha ido extendiendo a distintas regiones durante 2025 y 2026. Entre sus características, destacan varias mutaciones, especialmente en la proteína spike, lo que podría influir en su facilidad de propagación.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud señaló que esta variante se encuentra bajo monitoreo desde diciembre de 2025 y, hasta el momento, no hay registro de casos en México.
Los contagios se han reportado en países de África, Europa, Asia y América, incluyendo naciones como Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido y Sudáfrica.
En cuanto a los síntomas, se ha observado que son similares a los de otras variantes y enfermedades respiratorias, entre ellos fiebre, tos seca, dolor de garganta, cansancio, dolor de cabeza, congestión nasal y molestias musculares. Por ello, especialistas recomiendan acudir al médico ante cualquier señal, aunque no se trate de cuadros graves.
También se indicó que, aunque esta variante puede reducir la eficacia de las vacunas para evitar contagios, estas siguen siendo clave para prevenir complicaciones severas, hospitalizaciones y fallecimientos.
Finalmente, la OMS detalló que la propagación de “Cigarra” comenzó a acelerarse desde septiembre de 2025, alcanzando su punto más alto en diciembre del mismo año.