La maestra Guadalupe “N” fue vinculada a proceso y permanece en prisión preventiva tras ser acusada de presunto abuso infantil en el preescolar Juan Enrique Pestalozzi, ubicado en León, Guanajuato. Las autoridades mantienen en reserva la identidad de los menores y de sus familias, ya que el caso sigue en investigación y el proceso legal continúa abierto.
El caso comenzó cuando una niña de cuatro años y medio fue llevada al médico por malestares constantes. Tras el diagnóstico, el personal de salud recomendó a la familia acudir ante la Fiscalía General del Estado, lo que dio pie a que se iniciaran las investigaciones y posteriormente surgieran más denuncias relacionadas con el mismo plantel.
De acuerdo con las indagatorias, la docente aplicaba una dinámica llamada “el juego del pato” con alumnos de primero “A”, de entre 3 y 4 años. Bajo este esquema, se realizaban actividades inapropiadas disfrazadas de juegos, lo que derivó en afectaciones graves para los menores. Además, se señala que existían castigos físicos cuando los niños no seguían las instrucciones.
La maestra habría trabajado en el preescolar durante cerca de siete años, por lo que hasta ahora no se ha podido determinar cuántos menores pudieron haber sido afectados ni desde cuándo ocurrían estas conductas. Dos de las niñas involucradas fueron identificadas con nombres ficticios, mientras que el resto del grupo es considerado víctima indirecta por haber presenciado los hechos.
Con el paso del tiempo, varios padres comenzaron a notar cambios preocupantes en el comportamiento de sus hijos, como miedo, tristeza, rechazo a asistir a la escuela, dolores recurrentes y problemas para dormir. Debido a su corta edad, muchos de los niños no lograban expresar con claridad lo que ocurría en el aula, lo que dificultó detectar la situación de inmediato.
Al no obtener una respuesta inmediata por parte de la dirección del plantel, las familias decidieron manifestarse para exigir justicia y la separación de la docente. Finalmente, el 10 de julio de 2025 se confirmó la detención y vinculación a proceso de Guadalupe “N”. La Secretaría de Educación de Guanajuato informó que se activaron los protocolos correspondientes y que se brindó acompañamiento psicológico a la comunidad escolar, mientras la Fiscalía continúa con las investigaciones.




