En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que, en 2023, México registró 8,837 suicidios, lo que representó el 1.1% del total de muertes en el país. Este fenómeno continúa siendo un problema de salud pública, afectando especialmente a la población joven.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que el suicidio es la cuarta causa de muerte a nivel global entre las personas de 15 a 29 años. En México, las entidades con las tasas más altas de suicidio fueron Chihuahua, Yucatán, Campeche y Aguascalientes.
Los datos revelan que el 81.1% de los casos correspondieron a hombres y el 18.9% a mujeres. Asimismo, el 65.6% de los suicidios ocurrió en personas menores de 40 años. De este total, el 75.2% de los casos de mujeres y el 63.3% de los hombres estaban dentro de este grupo etario.
La OMS subraya que los problemas de salud mental no tratados, como la depresión, la ansiedad o los trastornos bipolares, son factores clave en el suicidio. Sin embargo, también destaca que este fenómeno está influenciado por una variedad de factores sociales, económicos y culturales. Entre estos, se incluyen la negación de derechos humanos básicos, la falta de acceso a recursos esenciales, la pérdida de empleo, las presiones académicas o laborales, la ruptura de relaciones y la discriminación.
Es crucial visibilizar este problema y trabajar en estrategias de prevención que incluyan la atención integral a la salud mental, así como la creación de redes de apoyo para quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. El Día Mundial para la Prevención del Suicidio busca generar conciencia sobre la importancia de brindar ayuda oportuna y reducir las tasas de suicidio a nivel global.




