La discusión sobre reducir la jornada laboral a 40 horas por semana volvió a tomar fuerza en el país. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la iniciativa de reforma surgió a partir de acuerdos entre distintos sectores y aclaró que sí considera la posibilidad de otorgar dos días de descanso a la semana, aunque también permite otras formas de organizar el tiempo de trabajo.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria respondió a señalamientos sobre el alcance real de la propuesta y su posible impacto en la economía. Explicó que el planteamiento fue construido mediante mesas de diálogo encabezadas por el secretario del Trabajo, Marath Bolaños.
La reducción de la jornada no es un tema menor, ya que implicaría ajustes tanto para empresas como para trabajadores. Por ello, el gobierno ha insistido en que el proyecto busca equilibrio y acuerdos para que su aplicación sea viable.
Sobre si la reforma garantiza dos días de descanso, la Presidenta fue clara al señalar: “Sí pueden ser dos días de descanso, pero puede ser también otra distribución de las 40 horas y de las horas extras que también están reguladas, de acuerdo al trabajo de consenso que hizo Marath Bolaños”.
Con esta postura, el Ejecutivo federal subraya que la propuesta no establece un único esquema obligatorio, sino que abre la posibilidad de distribuir las 40 horas semanales de diferentes maneras, siempre respetando lo que marca la ley en materia de horas extra y derechos laborales.




