México recibió a 4,094 deportados durante la primera semana de Donald Trump como presidente. Claudia Sheinbaum informó que, aunque el republicano ha endurecido su discurso y políticas migratorias, no ha habido un incremento significativo en las repatriaciones. La mandataria celebró el acuerdo alcanzado entre Trump y Gustavo Petro tras una crisis diplomática que tensó relaciones y destacó la importancia de actuar con “cabeza fría” y defender la soberanía entre naciones.
Sheinbaum llamó a la calma tras el conflicto entre Trump y Petro, originado por la negativa de Colombia a aceptar vuelos con deportados, lo que llevó al republicano a imponer aranceles y amenazar con suspender visas. Finalmente, Colombia cedió a los términos de Washington. Sheinbaum evitó tomar partido directamente, priorizando mantener una buena relación con Estados Unidos y proteger a los más de cinco millones de mexicanos indocumentados en ese país.
La presidenta confirmó su participación en la próxima reunión de la Celac, organizada por Honduras, para abordar la gestión migratoria. Subrayó la importancia de la solidaridad con América Latina, aunque aún no define si asistirá presencialmente o por videollamada.
Sobre las repatriaciones, señaló que han llegado cuatro vuelos al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, con la mayoría de deportados siendo mexicanos. Expresó preocupación por un posible acuerdo que implique recibir deportados de otras nacionalidades, algo que su gobierno busca evitar mediante negociaciones con Trump.
Sheinbaum anunció el programa “México te abraza” para ofrecer apoyos sociales a los repatriados, pero enfrentó críticas por no haber ratificado a funcionarios clave, como el director del Instituto Nacional de Migración. En respuesta, afirmó que esto forma parte de un “periodo de transición” y reiteró su compromiso con el diálogo respetuoso y la cooperación internacional.