Un operativo ambiental en Baviácora dejó al descubierto actividades ilegales de extracción de oro que provocaban daños significativos al ecosistema.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con autoridades estatales, llevó a cabo una inspección en un predio ubicado en la comunidad de La Labor, donde se detectaron trabajos mineros sin los permisos correspondientes.
El área inspeccionada abarca aproximadamente 30 mil 600 hectáreas, lo que dimensiona la magnitud de las actividades irregulares que se realizaban en la zona.
Durante el recorrido, las autoridades identificaron prácticas de “gambusineo”, una forma de minería informal, así como el uso de maquinaria pesada, incluyendo retroexcavadoras. También se observaron zonas de represamiento de agua y espacios destinados al lavado de material, lo que evidencia una intervención directa sobre el entorno natural.
Ante estos hallazgos, Profepa procedió a la clausura tanto del área de extracción como de las zonas de procesamiento, levantando el acta correspondiente conforme a la legislación ambiental vigente.
El operativo se llevó a cabo sin incidentes y contó con apoyo de fuerzas de seguridad para resguardar la zona.
⚠️ Daño ambiental y minería ilegal
La minería ilegal representa uno de los principales riesgos para los ecosistemas, ya que implica la alteración del suelo, el uso indebido del agua y la degradación del entorno natural.
En este caso, las actividades detectadas en Baviácora reflejan un patrón recurrente en distintas regiones del país, donde la explotación de recursos se realiza fuera del marco legal.
📍 Un problema que persiste
El caso pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer la vigilancia ambiental y garantizar que las actividades extractivas cumplan con la normatividad vigente.
Más allá de la clausura, el reto continúa: evitar que este tipo de prácticas se repitan y asegurar la protección de los recursos naturales en Sonora.




