La influencer Jessica Bustos recibió la ratificación de medidas de protección luego de denunciar amenazas de muerte tras iniciar un proceso legal contra los conductores del pódcast “La Cotorrisa”, José Luis Slobotzky y Ricardo Pérez, por presunto acoso sexual. La denuncia se originó por burlas sobre su físico en el episodio 308, el cual fue eliminado después de hacerse viral.
Su abogada, Scarlett Martínez, explicó que el caso va más allá de ese episodio, ya que Jessica también ha sido víctima de acoso digital tras hacer pública la denuncia. Señaló que ha recibido amenazas y mensajes de una persona que incluso se hizo pasar por representante legal de los acusados. “Ha sido víctima del delito de acoso a través de plataformas digitales, aunado, después de que ella realizó su querella ha recibido amenazas…”.
Martínez afirmó que existen pruebas del daño causado por los ataques en redes sociales, como comentarios sobre su físico y vida personal. Además, denunció irregularidades en el proceso, entre ellas la anulación de un peritaje psicológico sin notificación previa. “Dentro de esa audiencia se decretó una nulidad respecto de un peritaje que nos servía muchísimo”.
La abogada señaló que dicho peritaje era clave para demostrar la afectación sufrida, ya que el primero realizado por la Fiscalía no cumplía con los requisitos metodológicos. También confirmó que presentaron una queja ante Asuntos Internos por presuntas omisiones y filtraciones de información en la investigación.
Por su parte, Damián Said Martínez Juárez, abogado de Slobotzky y Pérez, aseguró que el primer dictamen concluyó que no hubo afectación a la influencer. “No existe ninguna afectación a la dignidad ni psicoemocional”, afirmó, y sostuvo que el delito de acoso debe comprobar daño psicológico. Mientras tanto, la carpeta de investigación continúa en integración y no hay fecha para una nueva audiencia.




