El conflicto legal entre Christian Nodal y Universal Music vivió un nuevo capítulo luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) desmintiera la versión del cantante sobre una supuesta exoneración. Tras una audiencia que se prolongó por 14 horas, Nodal declaró ante medios que la jueza había determinado la no vinculación a proceso. Sin embargo, la FGR aclaró que el caso no ha concluido y que la carpeta de investigación continúa activa.
El origen del conflicto se remonta a la denuncia presentada por Universal Music, que acusa a Nodal y a sus padres, Silvia Cristina Nodal Jiménez y Jesús Jaime González Terrazas, de presunta falsificación de más de 30 documentos. Estos papeles fueron presentados como prueba en un juicio civil donde la familia busca demostrar que Nodal es propietario de las canciones incluidas en sus primeros tres álbumes: Me dejé llevar, AYAYAY! y Ahora.
Durante la audiencia, Nodal aseguró que “no hay un solo documento comprobado como falsificado” y que la disquera habría intentado llevar al ámbito penal un asunto que pertenece al terreno civil. Por su parte, Universal Music sostiene que cuenta con los derechos de las obras derivado del acuerdo original: el cantante interpretaría los temas, pero la compañía mantendría su titularidad.
En una ficha informativa, la FGR explicó que la jueza no exoneró ni a Nodal ni a sus padres. Lo que determinó fue que, debido a la existencia de un juicio civil en curso, el proceso penal no puede avanzar hasta que ese litigio concluya. La Fiscalía señaló que la pausa es temporal y que, una vez resuelto el juicio civil, podrá reanudarse la acción penal si corresponde.
Esto significa que el caso por presunta falsificación de documentos continúa abierto, y tanto Universal Music como la familia Nodal podrán seguir aportando información o pruebas que respalden sus posiciones. La decisión final dependerá del resultado del proceso civil, en el que se discute la titularidad de los másters.
Mientras el proceso avanza, el equipo de Nodal reiteró en un comunicado que se estableció la no vinculación a proceso por falta de elementos suficientes. Sin embargo, la postura oficial de la FGR matiza esa versión y confirma que la resolución no implica exoneración, sino una suspensión condicionada al litigio civil.
El caso sigue en desarrollo y podría definir no sólo la propiedad de la música de Nodal, sino un precedente relevante para futuros conflictos entre artistas y disqueras en México.




