La cuarta temporada de Bridgerton consolidó el romance entre Benedict Bridgerton y Sophie, una historia que rompe las rígidas barreras sociales de la alta sociedad londinense. Inspirada en un aire de “Cenicienta”, la trama culmina con una boda íntima que además marca un hito: es la primera vez que la serie incluye una escena post-créditos.
Detrás de cámaras también hubo momentos memorables. Algunas escenas clave requirieron largas jornadas de grabación y el vestuario fue diseñado con detalles simbólicos que reflejan la evolución de los personajes. La producción mantiene su sello visual con música contemporánea en versión orquestal y una puesta en escena cuidadosamente estilizada.
Sin embargo, el golpe más fuerte llegó con la muerte de John Stirling, quien fallece por un aneurisma cerebral roto, una hemorragia que en la Inglaterra de 1824 era prácticamente imposible de tratar. Este acontecimiento redefine el camino de Francesca y deja abierta la posibilidad de un nuevo romance que podría desafiar las normas sociales de su época, preparando el terreno para futuras temporadas.














