El fenómeno es de peso y en este caso el peso no representa lo pesado del fenómeno, que se llama Peso Pluma, este joven cantante mexicano es digno de muchas cosas, probablemente indigno de otras, pero sí vale la pena analizar su momento.
En lo personal, me parece que Peso Pluma es el resultado de 4 generaciones de música regional mexicana que va evolucionando según la realidad que vivimos, pasamos de los corridos de Antonio Aguilar, que hablan de ferias de pueblos, de caballos, a los corridos de los Tigres del Norte que hablan de bandas, de antihéroes, de reinas como la del Sur, viene luego una nueva generación que se identifica con cantantes como Valentín Elizalde y hoy finalmente el resultado de niños que han crecido escuchando a sus padres cantando y celebrando la música que comento, aparecen con el peso, de la pluma.
Pero ¿qué hace diferente a este cantante?, muchas cosas, en primer lugar que su tiempo es el tiempo de las redes, de las plataformas, así que se identifica y se conecta por nodos con millones de personas en el mundo, además que logra identificarse en Hispanoamérica con otros jóvenes que también son herederos de una subcultura, sumemos a lo anterior la moda que ya nada tiene que ver con el tradicional atuendo del charro, del cantante de corridos, del sombrero del Vale, etc., ahora tenemos ropa deportiva, tenis, sombreros con mucho estilo, vestimenta que conecta más con la región e incluso países europeos, adicionalmente la música es más compleja, también la tecnología de los ingenieros de audio y sonido brindan muchas más posibilidades a esta nueva generación de cantantes.
Pero hay algo más, algo que es necesario resaltar, debo reconocer que tuve que ponerme a ver y a escuchar muchas canciones de Peso Pluma, para entender el fenómeno, destaco que las letras y las imágenes son básicamente las mismas que las de antaño, el hombre dominante, la mujer accesorio que acompaña, a pesar de la presencia de ideologías llamadas de género o movimientos como el feminista, los niños, las niñas se identifican por millones con lo que muestran esta generación de artistas y lo que comunica.
El fenómeno está servido, los millones de dólares caen del cielo, la fama universal, los niños, las niñas corean sus canciones, una nueva generación se incuba en ellos que resultará en su momento lo que ahora es una pluma de mucho peso, que supera otras ideologías y movimientos.
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