“Reconoce que somos igual de extraños el uno para el otro, y que mi forma de ser no es simplemente una versión deteriorada de la tuya”. (Niño autista)
Al contemplar el Universo en las litografías, fotografías e imágenes del libro Cosmos, de Carl Sagan, reflexiono sobre lo afortunados que somos los humanos por ocupar este espacio. Continúo mirando afuera y adentro, de lo personal a lo profesional, para crear y cocrear experiencias nuevas y compartirlas contigo. De lo más profundo a la superficie, el mundo está lleno de contrastes, personas, luces, sombras y vivencias diversas.
Hoy hablaré del niño que llevamos dentro; un ser colmado de fantasías, juegos, sensaciones, emociones y sentimientos. Es creativo, soñador y está lleno de preguntas, como un investigador que busca aclarar lo que sucede a su alrededor. Ese niño explora con pasión su mundo, poco a poco identifica su lugar, espacio y las personas significativas. Él se observa en sus iguales que corren a su encuentro, para compartir la golosina preferida y la lluvia que los moja. También ríe y sonríe ampliamente, solo o acompañado, en busca de ser lo que es, un hombre.
Al finalizar abril, aprovecho para reconocer de nuevo a niños y niñas que caminan libres o agazapados; a los que viven el presente y a quienes temen a la sombra del pasado arduo y doloroso. Algunos han librado la batalla, otros han sucumbido a las garras de tantos distractores. Celebro a todos los niños del mundo, quienes han permitido mi toma de conciencia de tantas injusticias que hemos cometido con los seres más vulnerables.
También celebro a los niños especiales que impulsan el conocimiento de otros mundos, sueños y formas de vida. Cuento con la fortuna de conocer un poco a Luis Carlos; un preadolescente, con un cúmulo de atributos que admiro, valido, valoro, y a quien le reconozco su inocencia e inteligencia. Próximamente cumplirá 11 años, y estoy seguro de que disfrutará, a su manera, ese encuentro con sus “chicos y su lady”, como les llama. Es un luchador incansable, cauto, sencillo, sensible, atento, cariñoso, amistoso y temeroso de ciertas cosas, de perros y gatos. Es experto en texturas y conocedor de películas y series que lo atraen y atrapan.
Él no sabe de bromas, se desespera con facilidad si le alteran su orden, es repetitivo en muchas cosas, se enfoca en objetos o situaciones, quizá sin sentido para otras personas. Camina y camina para ordenar su mundo, sigue rituales específicos. Debido a su condición, es más sensible de lo habitual a la luz, sonidos o contacto físico; sin embargo, puede ser resistente al dolor, temperatura y cuidados, entre otras cosas. Es sorprendente su disposición para hacer contacto con chicos o chicas con quienes busca hacer “amistad”. Luis Carlos es explorador, investigador y memoriza con facilidad lo que le interesa (es selectivo).
Procuro favorecer mi amistad con Luis Carlos, para conocer el mundo donde vive. Disfruto los breves momentos en que conectamos a través del saludo. Reconozco la labor titánica de sus padres, hermano, tía y todos los que se han interesado en conocerlo, respetarlo y aceptarlo como un ser especial.
Confío en que cada día, con la ayuda de su familia, socializará más con otras personas, y logrará integrarse con sus chicos. Luis Carlos sorprende por su vestimenta impecable, la maestría al interactuar con el caballo en sus sesiones de equinoterapia, por su atención y concentración en las clases particulares. Aunque en ocasiones se molesta al realizar estas actividades; es un niño.
¿Te has preguntado qué es un(a) niño(a)? ¿Sabes lo que le gusta o desagrada, siente y piensa? ¿Disfrutas lo que hace? ¿Te enfadas en ocasiones? ¿Cómo se encuentra tu niño(a) interior?
El diálogo interno de esos niños especiales pudiera ser: “Cuando me siento enfadado e inquieto por lo que sucede a mi alrededor, los videojuegos, películas y caminar son la única forma de calmarme por dentro”.
«La sociedad tiene que aceptar que no todos pueden ser iguales»
Albert Einstein
Felicidades hoy y siempre a todos los niños y niñas. Aprovecho la oportunidad para agradecer lo que Luis Carlos me aporta en lo personal.
Por un mundo de confianza y esperanza.
Buen fin de semana…
José Ignacio Lovio Arvizu. Psicólogo y psicoterapeuta.
Correo electrónico: ignacio.lovio@gmail.com
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