Todo indica que NO, por muchas razones, pero primero recordemos algunas cosas, desde que tengo uso de razón, he visto los finales de varios periodos presidenciales y en todos he podido observar al todopoderoso Presidente cada vez más debilitado por el futuro Presidente.
Así es, una vez que se destapaba al tapado, el Presidente quedaba en segundo lugar, ahora el futuro era lo que se imponía, lo que atraía las miradas, el poder se heredaba y en el pasado la figura del que fuera poderoso poco a poco pedía fuerza.
Sin embargo ahora parece o por lo menos todo indica que no será así, en primer lugar porque el gran promotor de la corcholata ganadora será AMLO, el jefe de campaña, de prensa, de partido será el Presidente y nadie, ninguna institución podrá detenerlo o impedirlo; En segundo lugar, porque estoy casi seguro que la corcholata ganadora será Claudia y ella ha mostrado desde que fue corcholateada una entrega total al padre, una mimetización que la confunde, ha desaparecido Claudia y ha nacido la hija de Andrés, que será una hija obediente; En tercer lugar, porque incluso si pasara lo que es casi imposible, que perdiera Morena, tiene tanto poder el Presidente y su partido que harían lo que fuera por permanecer en el poder, en estos años han debilitado tanto a las instituciones electorales, han pasado por encima de las leyes y tienen tanto respaldo social que pueden incluso si pierden arrebatar.
Es por estas razones, que considero que como nunca antes, el Presidente no ha perdido poder ante el arribo de la sucesión presidencial, estamos presenciando un modelo nuevo y posiblemente irrepetible, también afortunadamente irrepetible, ya que será prácticamente imposible que cuando AMLO ya no esté, surja algún liderazgo que pueda dar continuidad a este modelo.
La debilidad de Morena llegará, también llegará la debilidad de la 4T, pero esta será con Claudia, porque Claudia no es Andrés, porque por más que aparente serlo, los seguidores no son de nadie, todos son de López Obrador.
El tiempo no se le termina al Presidente con el fin de su mandato, el tiempo sólo se le terminará, cuando deje este mundo y entonces sí, pase a los libros de historia de nuestro país y corresponderá entonces a los que ganen al final escribir esta historia y en 50 años veremos el rostro de los ganadores y los perdedores en los libros.
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