Cuando llegamos a este mundo, se nos da un cuerpo y este es el vehículo que usaremos todo el tiempo que estemos aquí. Pero existe un pequeño problemita, no sabemos usarlo, ni conocemos sus capacidades. En pocas palabras, no nos dieron el instructivo de uso y mantenimiento del cuerpo, por lo que por un tiempo debemos usarlo e ir aprendiendo a través de prueba y error, lo cual no es muy conveniente para el cuerpo ni lo que sentimos por medio de ese cuerpo físico. Junto con el cuerpo obtenemos un cuerpo mental que en teoría está en el cerebro… Hasta ahí es en mayor o menor medida lo que creemos saber de lo que nos conforma. Sin embargo, también tenemos cuerpo astral que tendemos a confundirlo por la mayoría con el cuerpo mental y ahí es donde radica la mayor parte de las confusiones que tenemos durante la vida que llevamos. Por lo que a menudo, tenemos conflictos entre los mensajes de la mente y los del cuerpo astral que es la conexión con el mundo de la creatividad, donde creamos las ideas, inventamos cosas, pero sobre todo donde radica y se expresa la intuición. También tenemos el cuerpo emocional y que es donde se produce y expresa lo que sentimos de lo que percibimos con los otros cuerpos. También tendemos a creer que el cuerpo emocional radica dentro del cuerpo mental, (hay otros cuerpos, pero quiero mantener el mensaje más sencillo de comprender).
Entonces cómo nosotros percibimos “en la cabeza” lo que nos transmiten estos cuerpos (mental, astral y emocional), pensamos que todo viene de nuestra mente (cuerpo mental) y ahí es donde se genera el problema, porque a veces nuestra intuición nos dice algo que contradice lo que pensamos que es lo correcto y eso “correcto”, normalmente lo aprendimos por lo que aprendimos de nuestra familia, la escuela y el medio social. Mientras aparte, “sentimos” algo sobre eso que intuimos, lo que creemos correcto y el conflicto entre ambas, sucediendo aparentemente todo en nuestra cabeza. Por lo que muchas veces terminamos haciéndole caso a uno u otro, lo que no todo el tiempo termina siendo lo mejor, porque muchas veces escogemos al que se equivoca.
En estos tiempos en que se ha puesto de moda lo de despertar o seguir dormido, la mayoría de las personas no sabe nada de eso y ni intentan saberlo, porque sólo saben que hay unos locos que hablamos de los dormidos y los despiertos entre otros temas “muy locos” y que creen que no requieren conocer de esos temas y siguen con su vida y lo que sus “maestros” les enseñaron o lo que los “expertos” les dicen que deben hacer y por ello se consideran excelentes ciudadanos… Ellos son los dormidos, siempre escuchan a su cuerpo mental únicamente, anulan su intuición para no sentirse mal y siempre sienten mucha confusión y una permanente sensación de que algo les hace falta por las contradicciones entre la mente y el cuerpo astral intuitivo.
Por otro lado, están los que creen estar “despiertos” que toman más en cuenta al cuerpo astral intuitivo y se conectan un poco más con lo que sienten. La mayoría de los que creemos estar despiertos (incluyéndome), hacemos más caso que el común a nuestra intuición y lo que sentimos de las personas, cosas, situaciones y la vida misma. Tendemos a ser más críticos en cuanto a lo que sucede a nuestro alrededor y estamos más pendientes de nuestro interior. Aquí hay tantas etapas como temas tiene nuestra vida, es decir, hay personas que sienten que realmente existe una energía creadora sin requerir de las religiones, mientras en los dormidos creen a pie juntillas lo que digan estas “por las dudas” por a lo mejor si hay algo y no vaya a ser que se vayan al infierno o porque existe vida después de la muerte, es decir, por miedo. Aquí vale puntualizar que unos sienten una verdad y los otros creen en algo que les dicen, pero con duda, por eso subrayé y resalté arriba las palabras “sienten y creen”. Así nos podemos ir tema por tema y no podría dejar pasar el tema de la pandemia. Para una mayoría fue tal como lo dicen los medios y para otros fue la implementación de un plan y que no voy a entrar a explicar aquí.
Estar despierto con la mente es no creer todo lo que nos dicen e investigarlo y contrastarlo con otras informaciones, haciendo un análisis propio. Estar despierto con el cuerpo astral es saber identificar lo que éste te comunica en forma de información que llega a tu mente y que antes de ese momento no conocías y que crees que es una idea que “se te ocurrió a ti” de manera espontánea. Estar despierto con el cuerpo emocional es identificar lo que sientes en el instante de conocer una persona o enterarte de algo e identificar ese sentir traduciéndolo positivo o negativo.
Aquí hay que hacer muchas consideraciones, porque en los despiertos existen muchas etapas de despertar, no conozco a alguien que esté despierto al 100%, es decir que ponga más atención en su intuición y su sentir al 100% y que se informe y consiga información activamente usando su mente y discernimiento propio.
El despertar se da por temas, por ejemplo, hay personas que están enteradas y les interesa mucho la política y saben que la política es un teatro manipulador de la gente, pero se cree a pie juntillas todo lo que le dicen los sacerdotes de la religión que profese y cree que espiritualidad es religión. En política es un despierto y en espiritualidad es un dormido. Pero pasa algo curioso, casi el 100% de los que despiertan en espiritualidad, se despiertan en todos los temas.
Para identificar en tu cabeza cuándo los mensajes son de tu cuerpo mental, cuándo son del cuerpo astral y cuándo de tu cuerpo emocional, sólo tenemos que poner atención a las características de lo que llega a tu cabeza (o sea lo que tú no provocaste conscientemente), por ejemplo, cuando el pensamiento te provoca incertidumbre, miedo, inseguridad, rabia, envidia, etc. Este pensamiento viene de la mente, está relacionado a traumas, patrones aprendidos, percepciones erróneas de la realidad aprendidas de otros: Familia, escuela, amigos, conocidos, instituciones gubernamentales, medios de comunicación, religiones, etc. Cuando el pensamiento llega en una forma de mensaje que describe cómo solucionar una situación, respuesta a una duda que tenemos importante, etc. Esta información viene del cuerpo astral y cuando llegas a un lugar y percibes una pesadez en el ambiente, una incomodidad, o al revés sientes que estás muy a gusto en ese lugar o que sentiste una conexión especial con una persona, o te dan una información donde, sin tu saber, sientes que no debe de ser cierta… Entonces esa información viene de la mente emocional, de tu intuición. La gente que ya estamos en esta sintonía: No me resuena esta información o me resuena esa información.
Sabiendo balancear esos tres elementos: mente, espíritu y sentimiento, nos da la llave para abrir puertas a otras zonas de nuestro interior… Afuera de ti, hay un mundo, pero dentro de ti, existe un universo y que puedes explorar y conocerte realmente y no volverás a temer nunca.
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