HERMOSILLO, Sonora.- Víctor Pichardo Olvera, de 55 años de edad, desde hace más de tres décadas vende globos con gas helio para el 14 de febrero y aseguró que llega a vender hasta 350 globos, pues el Día del Amor y la Amistad es uno de los días más festejados del año.
El oriundo de San José de Iturbide, Guanajuato, platicó que desde joven se dedicó a realizar trabajo de agricultura, en su pueblo natal, pero hace más de 35 años se mudó a Sonora con un familiar, en busca de encontrar trabajo.
Destacó que el hombre que lo trajo, Pablo Mendieta, le enseñó todo lo que sabe acerca del comercio, pues él ya se dedicaba a ese oficio y fue como incursionó en la venta de globos, especialmente en los días especiales como el Día de los Enamorados.
Realmente nosotros nos dedicamos a esto por falta de escuela, no tenemos estudio y pues tuvimos que echarle ganas al comercio, y desde que llegamos aquí, mi esposa y yo nos dedicamos a la venta de globos y otras cosas”, dijo.
De lunes a domingo se le puede encontrar a Víctor y a su esposa María, vendiendo globos, juguetes, algodones de azúcar, entre otras cosas, a las afueras del Parque Infantil de DIF Sonora y de eso han logrado sobrevivir durante todos estos años.
Destacó que en los días especiales, como el 14 de febrero, invierte un monto de sus ganancias para surtirse de globos y helio para venderlos en los distintos puntos de la ciudad.
“Con este tanquecito (de helio) me salen como 350 globos, a veces los vendo y a veces me quedan unos poquitos, pero no paramos hasta que los vendemos.
Los que más nos compran son los corazones rojos”, agregó, “pero como es Día del Amor, vendemos puros corazones, esos son los que más piden”.
AUMENTA EL PRECIO
Hasta antes de la pandemia, cada globo se vendía en 70 pesos, pero Víctor aseguró que en tres años subió el precio de los insumos y probablemente los venda en 100, pero ya dependerá de cómo vayan las ventas, porque en ocasiones los tiene que malbaratar para que se le vendan.
Los vendemos en los bulevares y tengo dos muchachos que me ayudan. Hoy me tocará estar en el Luis Encinas y Rosales, ahí para que me compren los que gusten. A la gente le llama mucho la atención, porque son muy bonitos.
“En años anteriores se vendían más, todos los días salíamos a vender, pero ya no, ahora solamente el 14 de febrero”, reveló, “aunque yo salgo desde el día trece para poder terminar a tiempo la venta”.
Recordó que hay personas que son muy románticas ese día tan especial y quieren sorprender a sus parejas, y le han comprado hasta 30 globos, situación que al principio le parecía increíble, pero se fue acostumbrando ya que son varias las veces que le ha sucedido.
Ya nomás llegan y me dicen: Lléname el carro, hasta donde le quepan, aunque no me dicen para qué, pero me imagino que para la novia. Han comprado de 20 ó 30 y así se los llevan, en el carro”, añadió.
Víctor aclaró que la venta de globos no es fácil, ya que su jornada empieza desde muy temrpano y termina hasta poco más de la medianoche, pero ya se convirtió en una tradición en su vida y es algo que espera continuar haciendo por muchos años más.
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