Durante su estancia en La Casa de los Famosos México 2026, Yahir abrió su corazón con Ernesto Laguardia y Gema Garoa al revelar las duras carencias que enfrentó en su juventud, mucho antes de alcanzar el éxito artístico. Con apenas 19 años y recién convertido en padre de Tristán, el cantante se vio obligado a sustraer comida en supermercados de Tijuana para alimentar a su familia.
En aquella época, Yahir y su expareja laboraban en una pizzería, pero el sueldo apenas les permitía pagar un modesto hotel de 80 pesos diarios, dejándolos prácticamente sin recursos para comer. El artista detalló que pagaba artículos básicos como pan o jugo mientras escondía porciones de queso para no pagarlas, además de pedirle mayonesa regalada a un vendedor ambulante de hot dogs para completar el alimento diario.
Pese a la precariedad de esos años, el exacadémico reflexionó conmovido sobre cómo la paternidad temprana transformó sus prioridades, asegurando que el amor filial lo llevó a superar cualquier límite con tal de proteger a su hijo. Con el paso del tiempo, el vínculo entre ambos atravesó momentos difíciles y un largo distanciamiento debido a problemas de adicciones que enfrentó Tristán durante la adolescencia; actualmente, el primogénito del cantante se dedica a componer música y a comerciar aguacates en la ciudad de Hermosillo, Sonora.




