Elon Musk se convirtió nuevamente en tema de conversación, esta vez desde el Festival de Cine de Venecia, donde se presentó Musk, un documental de casi cuatro horas dirigido por el ganador del Óscar Alex Gibney, que repasa la trayectoria empresarial y la vida pública del multimillonario.
La producción reúne testimonios de personas cercanas a Musk, entre ellas su padre, su primera esposa, Justine Wilson, y Ashley St. Clair, madre de uno de sus hijos. El propio Musk no participó en el proyecto, por lo que el director recurrió incluso a un avatar generado por computadora para representar algunas de sus declaraciones.
Uno de los testimonios que más llamó la atención fue el de St. Clair, quien aseguró que rechazó un acuerdo de confidencialidad por 40 millones de dólares que, según lo publicado, le habría impedido hablar sobre su relación con el empresario y participar en la cinta. Durante su presentación en Venecia explicó que tomó esa decisión para mostrarles a sus hijos que el dinero no debe estar por encima de decir la verdad.
En el documental también aparece un mensaje que Musk supuestamente le envió a St. Clair: “Necesitamos tener una legión de hijos antes de la Guerra Civil”. El contenido se presenta dentro de una producción que aborda, entre otros temas, sus opiniones políticas, su influencia en redes sociales y su creciente participación en asuntos públicos.
Las primeras críticas tampoco pasaron por alto el retrato que hace la película del empresario. Algunos especialistas la calificaron como una producción contundente y destacaron la manera en que Gibney construye un perfil psicológico de Musk; otros señalaron que buena parte de los temas ya eran conocidos, pero que el documental los reúne en una narrativa especialmente crítica.
Mientras tanto, Musk ha cuestionado públicamente el proyecto y a su director desde antes de su estreno. La cinta llegará a los cines en octubre, por lo que la polémica que comenzó en Venecia podría crecer conforme más personas tengan acceso al documental.




