Una fuerte inundación golpeó este miércoles el norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet, dejando una estela de destrucción en comunidades, carreteras, puentes e infraestructura. Las autoridades reportan más de 150 personas fallecidas y cientos de desaparecidos, aunque la cifra continúa actualizándose.
El desastre ocurrió después de que una enorme cantidad de hielo, rocas y tierra llegara a uno de los ríos de la zona, provocando una crecida repentina que arrasó con todo a su paso. Las primeras investigaciones apuntan a que el desprendimiento de un glaciar pudo haber sido el detonante, aunque las autoridades todavía analizan exactamente cómo ocurrió.
Las poblaciones cercanas a la frontera fueron de las más afectadas. La corriente destruyó viviendas, caminos, puentes y proyectos hidroeléctricos, mientras que las condiciones del terreno han complicado el ingreso de los equipos de rescate. También se reportan cientos de personas desaparecidas, entre ellas turistas extranjeros.
Especialistas han advertido que el calentamiento de la región del Himalaya está haciendo más vulnerables a sus glaciares y aumentando el riesgo de fenómenos extremos. Investigaciones recientes señalan que la pérdida de hielo en la zona del Hindu Kush-Himalaya se ha acelerado considerablemente desde el año 2000.
Los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes y recuperando víctimas, mientras las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevas crecidas. La emergencia también ha provocado afectaciones en el lado tibetano de la frontera, donde se reportan víctimas y personas desaparecidas.




