Ante las altas temperaturas, la Secretaría de Salud Pública de Sonora recordó que un golpe de calor es una emergencia médica y puede ocurrir cuando el cuerpo deja de controlar correctamente su temperatura.
Pasar mucho tiempo bajo el sol puede aumentar este riesgo, principalmente en niñas y niños, adultos mayores y personas que trabajan al aire libre. Por ello, se recomienda evitar permanecer expuestos durante las horas de mayor calor.
Algunas señales de alerta son dolor de cabeza, mareos, debilidad, confusión, náuseas, vómito, piel caliente, pérdida del conocimiento o convulsiones. Si alguien presenta estos síntomas, debe llevarse a un lugar fresco, comenzar a enfriarlo y pedir ayuda médica de inmediato llamando al 911.
Para reducir el riesgo, es importante utilizar ropa ligera, buscar espacios ventilados y hacer descansos frecuentes, especialmente cuando se realizan actividades físicas o se trabaja bajo el sol.
Además, la Secretaría de Salud recomienda tomar agua constantemente y no esperar a tener sed para hidratarse. En días muy calurosos, aumentar el consumo de líquidos ayuda a prevenir la deshidratación y sus complicaciones.




