Un tratamiento que prometía beneficios para la salud terminó en tragedia en Hermosillo. La muerte de al menos seis personas tras la aplicación de “sueros vitaminados” ha encendido las alarmas sanitarias y abierto una investigación que apunta a un consultorio privado en la colonia Valle de San Benito.
Las autoridades identificaron como presunto responsable al médico Jesús Maximiano, de 65 años, quien aplicaba estos tratamientos intravenosos en dicho establecimiento.
De acuerdo con la información disponible, las víctimas recibieron soluciones intravenosas que contenían vitaminas y otras sustancias, promocionadas como terapias para mejorar energía, fortalecer el sistema inmunológico o “desintoxicar” el cuerpo.
El consultorio donde se realizaban estos procedimientos fue suspendido por autoridades sanitarias, mientras se analizan los insumos utilizados. Entre las principales líneas de investigación se encuentran:
- Posible contaminación de los sueros
- Uso de productos sin registro sanitario
- Malas prácticas en la aplicación intravenosa
- Falta de condiciones adecuadas de higiene
Además de las seis muertes confirmadas, se han identificado al menos nueve casos sospechosos relacionados con estos tratamientos, lo que amplía la dimensión del caso.
El caso ha puesto bajo la lupa una práctica cada vez más popular: los llamados “sueros vitaminados” o “vitamin drips”, ofrecidos en clínicas privadas como soluciones rápidas de bienestar. Sin embargo, especialistas advierten que estos procedimientos pueden implicar riesgos graves si no se realizan bajo estrictos controles médicos y sanitarios.
Autoridades continúan las investigaciones para deslindar responsabilidades y evitar nuevos casos.
Más allá del proceso legal, lo ocurrido en Hermosillo deja una advertencia clara:
cuando la salud se convierte en un servicio sin control, las consecuencias pueden ser fatales.




