En el marco del Día Internacional de la Mujer, personas salieron a las calles de Hermosillo para exigir justicia por las víctimas de feminicidio y visibilizar la violencia de género que aún enfrentan muchas mujeres en Sonora. La marcha inició en las escalinatas del Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora y recorrió la calle Rosales hasta llegar al Congreso del Estado y al Poder Judicial.
La movilización reunió a colectivos, familias y ciudadanos. Este año se integró un contingente mixto en el que familiares de víctimas tuvieron un lugar central para alzar la voz y recordar a sus hijas, madres y hermanas. “Es una marcha pacífica para nombrar las violencias que vivimos todavía las mujeres en el Estado de Sonora, y que lamentablemente persisten”, expresó una de las organizadoras.
Entre las familias presentes estuvo Claudia Montaño, madre de Arith Alejandra Landeros Montaño, quien recordó el feminicidio de su hija ocurrido en 2022 y reiteró su llamado a las autoridades para que el caso no quede impune. Como ella, otras familias marcharon con fotografías y mensajes para mantener viva la memoria de sus seres queridos.
Durante el recorrido también participaron hombres, niños y familias que se sumaron con mensajes de apoyo y acciones solidarias, como repartir agua a las manifestantes. “Muchas de nosotras hubiésemos querido esto cuando éramos jóvenes, y me llena de felicidad ver que mis hijas y mis nietas pueden hacerlo”, expresó una de las asistentes.
Al concluir la marcha, colectivos reiteraron su llamado a garantizar justicia y a fortalecer las acciones para proteger a las mujeres. Las movilizaciones del 8M recuerdan que detrás de cada caso hay familias que siguen buscando respuestas. Escuchar, respetar y actuar como sociedad es clave para construir un entorno donde las mujeres puedan vivir sin miedo y con la seguridad que merecen.




