Un tema inesperado sacudió el círculo cercano de Taylor Swift, luego de que la cantante comenzara a dudar sobre invitar o no a Blake Lively a su boda con Travis Kelce. La razón estaría relacionada con la polémica legal que involucra a la actriz con Justin Baldoni y la reciente filtración de mensajes privados entre ambas.
La amistad entre Swift y Lively, que durante años fue muy sólida, atraviesa un momento complicado. De acuerdo con una fuente citada por Us Weekly, la cantante sintió “cierta vacilación” al pensar en incluir a Blake en la lista de invitados, principalmente por el miedo a que su presencia pudiera “desencadenar una oleada mediática”.
El distanciamiento se habría intensificado cuando Taylor se vio involucrada indirectamente en el conflicto legal entre Lively y Baldoni, coprotagonista de la película Romper el círculo. La filtración de mensajes privados dentro del proceso judicial dejó a la artista con una sensación de incomodidad y vulnerabilidad.
Según la misma fuente, Swift se sintió “expuesta y un poco violada” tras la difusión de esas conversaciones. Aseguró además que la amistad “ya no es lo que solía ser” y que existe una “brecha emocional difícil de ignorar”, por lo que reconstruir la cercanía no sería algo rápido ni sencillo.
Otro informante señaló que, aunque han intercambiado algunos mensajes, “hace mucho que no tienen una conversación significativa”. La pérdida de confianza habría sido clave, ya que “Taylor se apartó porque eso erosionó un poco la confianza entre ellas” y decidió poner límites más claros.
Sobre la boda, Swift y Kelce planean casarse este verano en Ocean House, en Watch Hill, Rhode Island, tras comprometerse en agosto de 2025. Sin embargo, la lista de invitados ha sido reconsiderada y, según Daily Mail, Blake Lively no se “puso en contacto” para felicitar a la cantante y “no piensa hacerlo”, por lo que “no hay dudas sobre la presencia de Blake en la boda, porque simplemente no va a estar”.




