El recién nacido que fue encontrado dentro de un contenedor de basura en un campo agrícola de la Costa de Hermosillo falleció en el Hospital Infantil, luego de permanecer en estado crítico desde su rescate la madrugada del lunes 19 de enero.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora informó que ya fue localizada una mujer que podría ser la madre del bebé, a quien se le realizarán pruebas genéticas para confirmar la relación. La posible madre se encuentra recibiendo atención médica en un hospital público.
El caso ha generado indignación y consternación entre la sociedad. Michelle Lucero, directora de la Fundación Nueva Generación Sonora, señaló que este tipo de hechos despiertan muchas emociones, pero también juicios severos hacia la madre, sin considerar el contexto que pudo haber detrás.
Indicó que aún se desconocen las causas que llevaron al abandono, como una posible crisis emocional, violencia, pobreza o vulnerabilidad, y subrayó que la responsabilidad no debe recaer únicamente en la madre, sino también en el padre.
Lucero hizo un llamado a las autoridades para fortalecer la investigación y las rutas de atención, destacando que existen instituciones y organizaciones civiles que pueden brindar apoyo psicológico, social y económico para evitar tragedias similares.
El bebé tenía entre 32 y 36 semanas de gestación y fue encontrado con vida, pero con graves complicaciones de salud como problemas respiratorios, sepsis prenatal e hipotermia; tras ser estabilizado en el IMSS de Miguel Alemán, fue trasladado al Hospital Infantil de Hermosillo, donde perdió la vida.
Esta pérdida no solo enluta, también obliga a mirar de frente las realidades de la vulnerabilidad que muchas personas enfrentan en silencio. Más allá de la investigación legal, el caso abre una conversación urgente sobre información, acompañamiento, prevención y empatía, porque ningún bebé debería pagar con su vida la falta de apoyo, y ninguna situación de crisis debería enfrentarse en soledad.




