Usuarios de la carretera Hermosillo–Nogales han reportado la presencia de entre cinco y seis retenes a lo largo del tramo, situación que ha generado desconcierto y preocupación entre automovilistas. A pesar de la frecuencia de estos filtros, hasta el momento ninguna autoridad estatal o federal ha ofrecido una explicación oficial sobre el motivo de su instalación.
En días recientes, conductores han señalado que los puntos de revisión aparecen en distintos segmentos del trayecto, operados aparentemente por diferentes corporaciones. Algunos retenes permiten el paso sin mayor revisión, mientras que otros detienen vehículos para hacer preguntas o solicitar identificación, lo que ha reavivado el debate sobre la legalidad de estos mecanismos.
De acuerdo con la Constitución Mexicana, el libre tránsito es un derecho reconocido y protegido. La Suprema Corte ha establecido que las autoridades pueden instalar puntos de revisión voluntarios, siempre que no obliguen a detenerse ni realicen inspecciones sin una causa fundada. Los retenes obligatorios, sin orden ni motivo específico, están prohibidos por la ley.
La falta de claridad sobre el propósito de estos filtros ha generado inquietud entre la ciudadanía, que pide a las instituciones competentes explicar si los retenes están relacionados con operativos de seguridad, búsqueda de vehículos robados, transporte irregular o alguna investigación en curso. También se solicita que se informe bajo qué facultades legales se están llevando a cabo y si cumplen con los lineamientos de respeto al libre tránsito.
Mientras no exista una postura oficial, los automovilistas continúan enfrentando múltiples puntos de detención a lo largo del trayecto, algunos de ellos instalados en horarios de alta afluencia. La incertidumbre sobre su naturaleza y legalidad mantiene abierta la exigencia ciudadana de mayor transparencia y rendición de cuentas.




