El concierto gratuito de Julión Álvarez, realizado en la Avenida Juárez como parte de las fiestas patrias, terminó con empujones, vallas tiradas y al menos una docena de heridos, de acuerdo con medios locales.
Aunque se calcula que asistieron más de 35 mil personas, el gobierno estatal aseguró que los festejos concluyeron con “saldo blanco” y defendió el gasto de 15 millones de pesos destinados a la organización.
Testigos contaron que los problemas comenzaron cuando mucha gente intentó acercarse al escenario y tumbó las vallas metálicas. “La gente empezó a empujar y varios se cayeron, los pisaban y nadie podía detenerse”, relató un asistente.
La misma situación se repitió poco después de la medianoche, al inicio del show, cuando otro grupo derribó los arcos de seguridad. A pesar de eso, el concierto siguió y Julión Álvarez cantó sus éxitos frente a miles de personas en el Paseo Bravo.
El gobernador Alejandro Armenta negó que hubiera heridos graves y dijo que las fiestas patrias en los 217 municipios se realizaron con éxito. Sin embargo, el evento también dio de qué hablar por la desaparición de una camioneta oficial de la SSP, que después apareció, aunque las autoridades no aclararon si fue robo o un mal manejo interno.
En redes sociales, varios criticaron el gasto millonario en espectáculos y adornos. “Ese dinero debería invertirse en las calles de Puebla, ¡hay miles de baches y este señor solo pensando en la diversión!”, escribió un usuario. Otros señalaron que en este tipo de eventos también aumentan los robos de autopartes.




