La relación entre Elon Musk y Amber Heard fue corta pero intensa, y según el propio Musk, le dejó heridas emocionales profundas. En su biografía escrita por Walter Isaacson, Musk confesó que la ruptura con la actriz lo devastó y la describió como “brutal”. Incluso admitió haber pasado 18 meses sufriendo tras la separación, asegurando que “nada lo lastimó más que esa relación”.
Elon conoció a Amber tras verla en Machete Kills, pero comenzaron a salir en 2016, cuando ella se estaba divorciando de Johnny Depp. Su relación fue intermitente hasta 2018 y, aunque terminaron bien, Musk quedó marcado emocionalmente. Durante ese tiempo, la pareja fue vista en viajes, fiestas y cenas, lo que generó muchas polémicas, sobre todo porque algunas salidas ocurrieron cuando Heard seguía casada.
En el juicio por difamación entre Depp y Heard en 2022, resurgieron varias polémicas sobre su relación con Musk. Una de las más sonadas fue el supuesto conflicto por embriones congelados: Heard quería tener un hijo con ellos y Musk quería destruirlos. También hubo rumores —nunca comprobados— de que algunos golpes que Heard mostró como pruebas contra Depp pudieron haber sido causados por Musk, algo que él negó.
La familia y amigos de Musk tampoco aprobaban su relación con Amber. Su hermano Kimbal llegó a llamarla “tóxica” y “una pesadilla”, y dijo que Elon tiende a enamorarse de mujeres muy atractivas pero con un lado oscuro. A pesar de todo, Musk siempre reconoció que estuvo profundamente enamorado y que su necesidad de vivir al límite también se reflejaba en sus relaciones amorosas.
Lo que empezó como un romance entre dos figuras famosas terminó siendo, para Musk, la relación más dolorosa de su vida. La historia sigue dando de qué hablar por los escándalos, las emociones intensas y las heridas que siguen saliendo a la luz cada vez que alguno habla del tema.




