La expulsión de Fernando Emanuel, un estudiante con autismo de la Escuela de Psicología en la Universidad de Sonora, ha generado controversia, ya que familiares y amigos acusan a la institución de discriminación y exigen que sea reincorporado.
El problema comenzó cuando en agosto se reportaron comportamientos violentos, amenazas y gestos inapropiados por parte del estudiante, según alumnos y maestros. Tras revisar el caso, el Colegio Departamental de Psicología decidió expulsarlo, basándose en que las acciones de Fernando Emanuel representaban una amenaza para la seguridad física y moral de la comunidad universitaria.
En su resolución, la Comisión de Honor y Justicia determinó que Fernando Emanuel realizó actos que pusieron en riesgo a sus compañeros y maestros, violando las normas de respeto y legalidad de la universidad.
El 30 de septiembre, se oficializó su expulsión, pero el 8 de octubre, amigos y familiares protestaron exigiendo su reinstalación. Su padre, Fernando Flores, defendió que su hijo no es un criminal y que lo que necesita es comprensión, no denuncias ante la Fiscalía.
El padre argumentó que los docentes y alumnos deben estar capacitados para manejar las conductas de personas con autismo, y solicitó que si no puede asistir a clases presenciales, al menos se le dé la opción de continuar en línea.
Aunque ya hay un dictamen oficial, la familia planea apelar la decisión y pedir la intervención del Consejo Universitario y la Procuraduría de Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad, reclamando que es obligación del gobierno garantizar la inclusión de todos en una escuela pública.