La democracia en nuestro país esta amenazada, quien opine lo contrario no está viendo la realidad.
Simplemente y a los ojos de todos, es la falta de seguridad lo que amenaza el proceso democrático puesto en marcha y que tiene como destino final el próximo 2 de junio donde votaremos por presidenta, diputados, senadores, gobernadores, alcaldes.
La prueba innegable de que nuestra difícil, cara, compleja, pero muy necesaria democracia está amenazada es el gran fracaso de la seguridad. Las instituciones electorales han tenido que volverse gestoras de seguridad para candidatas y candidatos.
Los candidatos de todas las fuerzas políticas, corren peligro en su vida y en su integridad física en nuestro país, eso no se puede negar, ya el INE es el enlace con las autoridades de seguridad nacionales y estatales para proporcionar según el nivel de riesgo el personal de seguridad que garantice la vida de un aspirante a un cargo de elección popular.
De ese es el tamaño del fracaso en seguridad, es tan grande que no se puede ocultar, el fracaso se ha institucionalizado por la vía de la autoridad electoral e instrumentado por los responsables de garantizar justo lo que no hay, seguridad.
Ya han matado a algunos, este proceso apenas está comenzando y ya ha cobrado vidas. La realidad es una sin importar los discursos o las estrategias de comunicación.
Los candidatos federales serán resguardados en caso de solicitarlo por las autoridades de seguridad federal y los candidatos locales deberán ser cuidados por las autoridades se seguridad local y municipal.
No sólo tendrán que enfrentar a la oposición o al gobierno, según sea el caso de las y los candidatos, además de su trabajo cotidiano por convencer y ganar votos, tendrán ahora que cuidar su vida y en su caso contar con los equipos de seguridad suficientes para garantizar que llegarán al día de la elección sanos y salvos.
Si no queda claro que el fracaso es monumental, entonces nada quedará claro, a pesar de que se están tomando medidas extraordinarias que dejan a desnudo la falta de seguridad, los candidatos del poder lo van a seguir negando, veremos si uno que otro de estos, se ve en la necesidad de pedir apoyos para salvaguardarse, entonces lo que diga o deje de decir en el tema que nos ocupa será irrelevante, ya que su miedo a la realidad reflejara el fracaso de lo que pretende defender.
Lea el artículo completo aquí.



