Ante los posibles problemas que pudiera tener el periodista de The New York Times, la respuesta de nuestro Presidente fue: “Si la compañera está preocupada porque se dio a conocer su teléfono, que cambie su teléfono, otro número y ya”.
Andrés Manuel López Obrador abrió desde hace mucho tiempo una peligrosa caja, más dañina que la misma Caja de Pandora, al despreciar la ley, las instituciones y violentar directamente a quienes no están de acuerdo con él.
Todo lo anterior tiene consecuencias que dañan y lastiman a la sociedad, incluso a los suyos, ya su propio hijo José Ramón López Beltrán, ha señalado en su cuenta X: “En las últimas horas, he sido objeto de un acto de invasión a mi privacidad, a través de la filtración de mi número de teléfono”. ¿La respuesta de su padre será la misma en este caso?
Lo que hizo Andrés a otros ahora lo hacen a su hijo, pero la cosa no termina en eso, parece como una estrategia extraña de contención ante el daño ocasionado por AMLO al periodista, también la candidata Claudia Sheinbaum, se queja de lo mismo en redes: …” alguien publicó mi número de teléfono celular en redes sociales”… ¿Será entonces cuestión como dice López Obrador, cambiar de número y ya?
La ley es importante, aunque no guste al poder, las instituciones también porque nos dan equilibrios, al poderoso no le gustan límites y ha buscado derrumbarlos durante años, ahora en el ocaso de su tiempo algunos de sus golpes comienzan también a dañar a los suyos, a los que considera propios, a menos de que sea una perversa estrategia para minimizar lo ocurrido en la mañanera de violación a la privacidad.
Las mismas estrategias, las mismas acciones si vienen del poder son aplaudidas, si vienen del contra poder son rechazadas y señaladas, esto se ha vuelto un circulo formado por un perro que se muerde la cola, nuestro querido perro está muy lastimado y sangrando, lo malo es que todavía faltan algunos meses de dichos y contra dichos, de argumentos y contra argumentos, de guerra limpia y guerra sucia.
Lo distinto es que unos atacan desde el poder y otros desde la oposición, la gran diferencia es y será la sociedad civil organizada, que no quiera cambiar su teléfono.
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