La Administración Antidrogas de EE. UU. (DEA) realizó un histórico decomiso en 2023, confiscando más de 77 millones de pastillas y cerca de 12 mil libras de fentanilo en polvo. Esta cantidad podría ser letal para toda la población estadounidense con una sola dosis. Es la mayor incautación anual en la historia de la DEA, superando la población total de EE. UU. Texas ha sido escenario de grandes decomisos, sumando más de 453 millones de dosis letales de fentanilo, superando las poblaciones combinadas de Canadá y EE. UU. La DEA enfrenta desafíos significativos, especialmente desde la frontera sur, donde cárteles mexicanos son responsables.
A pesar de los esfuerzos, la DEA reconoce la necesidad de abordar el problema globalmente, estableciendo Equipos Contra Amenazas para mapear redes de cárteles y tomar medidas contra su cadena de suministro. El fentanilo actual es aún más letal, siendo responsable de la mayoría de las muertes en estadounidenses de 18 a 45 años.
A pesar de los esfuerzos de las fuerzas del orden, la crisis del fentanilo afecta a comunidades en todo el país. La amenaza persiste, ya que el fentanilo sigue produciéndose en México y se distribuye principalmente a través de Sonora hacia los EE. UU. La necesidad de acciones contundentes es evidente en la crisis que afecta a comunidades en ambos lados de la frontera.




