La dirigencia de Morena en Sonora, señala que van a ganar todo, absolutamente todo, lo cual es poco probable que pase, de entrada, es muy probable que pierdan de nuevo la capital del Estado, Hermosillo.
En entrevista con el encargado de despacho del Partido Morena en Sonora, le pregunté, que si en caso de no cumplirse su profecía de triunfo absoluto, entonces habría consecuencias, renuncias a los cargos de partido, que se despidan del cargo aquellos que fallaron y no ganaron, no cumplieron con eso de ganar todo. Evidentemente la reputas fue buscando otros caminos y no el compromiso que respaldara sus dichos.
Hay que es digno en la derrota y generoso en la victoria, hay quien todavía no compite ya deja ver que no será ni lo uno ni lo otro.
El punto es que esto apenas está comenzando, parece que llevamos mucho tiempo, pero apenas estamos conociendo a los actores locales, a los candidatos en Sonora y una cosa es lo que pase a nivel nacional con el tema del ejecutivo y otra cosa muy distinta es lo que ocurra en las urnas sonorenses.
Figuras que nadie conoce, otra muy conocidas, algunas con carrera, otras sin la más mínima idea, unos ganaran por la marca, sin importar quienes sean, otros ganaran por encima de la marca, será su nombre, trayectoria y presencia, además de su papel en campaña y su historia reciente lo que les dará el triunfo o la derrota electoral.
No esperemos generosidad donde no tienen la escuela de serlo, pero si esperemos desencanto y caras largas en donde los resultados no serán lo esperado, no será suficiente para todos, el gran carisma que todavía tiene el presidente entre la población.
Por cierto, no estaría de más que los recién llegados y muy emocionados candidatos aprendieran más frases que las comunes y sus aplaudidas respuestas no sean una consecuencia de defensa más que un reflejo de su genialidad.
De lugres comunes y de frases hechas está lleno el camino a la mediocridad electoral.
Así que la historia colocará a cada quien en su lugar y el basurero de la historia se está llenado a pasos agigantados con tantos que llegaron y no supieron que hacer y otros tantos que pretenden no solo llagar, dicen ellos que van a arrasar.
Veremos si los basureros electorales no terminan rebosando de personas, promesas y desencantos. Una cosa es segura, no van a ganar todo.
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