Todo indica que Claudia Sheinbaum Pardo será la próxima presidenta de nuestro país, salvo que pase algo que todavía no hemos visto o entendido, incluso algunos líderes sociales, me han comentado que hay precisamente indicadores que no hemos detectado quienes intentamos observar los acontecimientos que dicen lo contrario y que Xóchitl Gálvez tiene alguna posibilidad de ganar. En lo personal yo no lo veo, pero quedan algunos pocos meses de campaña, los debates que realmente no cambian nada y el día D que es donde el Estado mostrará todo su músculo en movilizaciones, entre otras estrategias para asegurar la continuidad de la 4T.
Pero, pero, pero… Claudia no es Andrés, como en su momento comenté que Maduro no era Chávez, sin embargo, está todavía Maduro, con menos venezolanos, pero ahí está, sin Chávez pero todavía en el poder.
Nuevamente veremos un relevo en el poder de un personaje con gran carisma y popularidad social, a uno que no tiene ni gran carisma, ni gran popularidad, sin embargo, será Claudia la heredera del poder, será Claudia, como pudo ser cualquiera de los otros que buscaban encabezar a la 4T y cualquiera de esos otros hubiera ganado como posiblemente gane Claudia.
Una vez en el poder, es muy posible que la mañanera deje de existir, ningún político mexicano ha podido copiar ese modelo de comunicación diario y tan efectivo como lo ha logrado nuestro Presidente desde sus tiempos de regente en la Ciudad de México, además que tampoco tendrá a todos los grupos siguiéndola como si siguen a López Obrador, tampoco será capaz Claudia de desacreditar con un solo dicho a los adversarios, es más tendrá muchos de estos dentro de los partidos que integran la 4T, además tiene Claudia muchos fantasmas que pueden salir en cualquier momento de su mandato.
Andrés Manuel López Obrador, sedujo a México, pero él y sólo él, ese gran carisma, no se hereda, es propio, se tiene al nacer o se cultiva con el tiempo y nuestra próxima presidenta no lo tiene y tampoco lo ha cultivado.
Es la heredera, pero quizá pase como esos que heredan de los padres las grandes empresas, las grandes fortunas y al tomar ellos el control simplemente no saben navegar en aguas bravas, pero todo esto está por verse, puede ser que, como Maduro, Claudia logre afianzarse al poder y ejercerlo con fuerza, no necesariamente con carisma.
Claudia no es AMLO, pero será ella la que tendrá el poder.
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