HERMOSILLO, Sonora.- “Venimos siempre en diciembre porque es cuando más los extrañamos”, comentó Blanca Julia Martínez, quien desde hace más de 20 años visita la tumba de su padre y hace un año, a su madre en el Panteón Yáñez.
La mujer y su esposo, ambos residentes de la colonia El Apache, iniciaron con la limpieza y mejora de la última morada de sus seres queridos.
“Siempre veníamos a limpiar la tumba de mi papá, dejarle algún arreglo o dejarle flores, ahora también visitamos a mi mamá en la misma (tumba)”, expuso.
Para Blanca Julia y su familia es importante el tenerlos presentes aunque ya no estén físicamente, por ello tratan de acudir las fechas importantes como cumpleaños, aniversario luctuoso, Día de la Madre y el Padre o Dia de Muertos.
Venimos siempre, ahorita vinimos a ponerle flores y dejar bonita la tumba, para que después mis hermanos y yo la encontremos más bonita”, mencionó.
MUCHO TRABAJO
El velador y trabajador del Panteón Yáñez, Marco Antonio Gándara García, indicó que diciembre es un mes con mucha actividad, ya que las familias aprovechan el periodo vacacional para hacer arreglos a las lápidas.
El día las visitado es Día de Muertos pero en diciembre sí viene mucha gente, como unas 40 familias llegan con sus escobas y cubetas a visitar a sus familiares”, dijo.
A diario, el velador abre las puertas del camposanto desde las 7:30 a las 20:00 horas.
“Ya que empieza a oscurecer ya la gente no viene, les da miedo”, mencionó, “pero ya hay mucha seguridad, de todos modos cerramos la puerta a las ocho de la noche”.
El velador apuntó que durante Navidad y Año Nuevo es costumbre que las puertas del panteón estén abiertas al público.
Lea el artículo completo aquí.




