“Al diablo con sus instituciones”, señalaba un AMLO muy molesto al no ser en ese momento el ganador del proceso electoral a la Presidencia de la República, ya han pasado muchos años de ese discurso en el centro del la CDMX, pero resulta que ahora Andrés Manuel es el presidente y sí, poco a poco ha cumplido lo que fue un grito de derrota en aquellos años, está mandando al diablo a las instituciones.
Con presiones, con leyes, sin nombramientos o con nombramientos oportunos, López Obrador ha cumplido su grito de guerra, es una realidad, las instituciones están tomadas, debilitadas, sometidas, se les ha mandado al diablo desde la Presidencia de México y a cambio por lo pronto no se ve nada que las pueda sustituir, nada que pueda funcionar mejor, sólo ideas y uno que otro proyecto como el de salud que resultó ser un gran fracaso del que millones todavía no se recuperan.
No reconocía en esos años Obrador a quien había ganado las elecciones, nunca lo reconoció, tampoco a las instituciones, ya el como presidente, siguió de igual manera, pero con el poder en la mano mandándolas al diablo, se le ha terminado el tiempo quedan algunas todavía que se le escapan, pero para eso viene Claudia para dar continuidad al proyecto de la 4T, que al parecer es sin instituciones.
Al desconocer a Calderón y al mandar al diablo las instituciones siguió la toma de Paseo de la Reforma, con la instalación y el gasto no muy claro de millones de pesos en equipo, lonas, etc., para mantener un megaplantón, sin embargo, no desconoció realmente a las instituciones, ya que, sí reconoció a aquellas que le dieron el triunfo a Marcelo, en ese momento jefe de Gobierno de la CDMX.
Entonces fue así como unas instituciones fueran mandadas al diablo y otras no, según la necesidad política de las mismas, ahora vemos desde el poder que son debilitadas, desde el ejecutivo mismo y así van quedando sin fuerza, sin poder, sin presupuesto y con directorios afines a la voluntad presidencial.
Todo indica que si, se fueron al diablo muchas instituciones, otras se irán más adelante, pero debemos tener claro que son estas, las instituciones las que son necesarias para la implementación de cualquier política pública, es por las instituciones que las necesidades sociales pueden ser atendidas y se les da respuesta, no hay democracia sin instituciones, no hay forma de hacer gobierno sin ellas, así que no es posible mandarlas al diablo a todas.
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