HERMOSILLO, Sonora.- Para mantener vivo el espíritu navideño, la ilusión y la esperanza de estas fechas en los niños y niñas de su colonia, Cruz Emilia Villa Moroyoqui instaló todo una villa navideña en el patio y frente de su casa, sorprendiendo a todos los vecinos y vecinas de Villas del Sur.
Yo hago esto más que nada por los niños, porque cuando uno crece ya las fechas no son como antes, la magia se acaba, pero en ellos no, tenemos que cuidar que a los niños no les pase eso, hay que intentar hacerles recuerdos bonitos y que estas fechas sean como fueron para nosotros o mejor”, expresó convencida.
Aunque en un inicio la idea de decorar su vivienda empezó por el nacimiento de su primer nieto, hace 8 años, actualmente también es un gusto propio, que la relaja y motiva a mantenerse ocupada.
Me gusta mucho decorar, tanto para Halloween como para Navidad, pensar en las luces, ir imaginando cosas, que voy a poner esto aquí, que voy a poner allá, por ejemplo, es una emoción de todo el año.
“Hay veces que puedo poner todo igual, otras algo cambia, por ejemplo el Santa y la Señora Clós el año pasado los tenía en el balcón, luego me enfade y dije mejor los voy a cambiar abajo y puse otro Santa arriba, son cosas que ya le dan otra imagen”, explicó.

AHORRO DE TODO EL AÑO
Aunque ya perdió la cuenta de cuántos adornos tiene para estas fechas, señaló que la inversión que ha hecho ha sido muy importante, pues sólo el árbol de Navidad en el patio le costó aproximadamente 10 mil pesos.
No todo lo hace de un día para otro, aclaró, sino que ahorra gran parte del año para comprar sus adornos, algunas cosas las consigue cuando es temporada baja o ya paso la Navidad para conseguir ofertas y muchas de ellas también las hace con sus propias manos.
“Lo voy haciendo con mucho tiempo y cada año progresamos un poquito, el primer año nomás tenía cinco adornos, luego ocho y así año con año he logrado que vaya agarrando más forma.
La adquisición de este año fue el árbol de Navidad que tenemos afuera, todavía no está terminado, pero hasta ahorita le he invertido aproximadamente 10 mil pesos, sólo con el costo del árbol y las luces, porque es de 7 metros”, indicó.

Y a pesar de los altos costos, para Villa Moyoqui de 50 años de edad, para ella lo más vaioso es ver el rostro de alegría que tienen sus nietos al visitar su casa cada año, o la ilusión que ve a todos los niños que la visitan.
Esos momentos son los que la hacen estar feliz con los resultados y desea cada año hacer decoraciones más creativas, para innovar y seguir sintiendo esa misma pasión que hasta ahora por la decoración de su hogar.
Al lugar llegan familias a admirar la vistosa decoración y cuando Cruz Emilia ve que ya hay un número importante de visitantes empieza la magia, pues hay una máquina de “nieve”. La cereza del pastel para los más pequeños.

Lea el artículo completo aquí.




