HERMOSILLO, Sonora.- La creación y manutención de un recinto digno para los entronizados, fue la propuesta que José Luis González Íñigo lanzó este viernes durante su ingreso al Salón de la Fama del Deportista Sonorense como parte de la Clase 2023.
El dueño de los Charros de Jalisco, nacido en Hermosillo, fue ingresado al club de los inmortales por su aporte al beisbol en la Liga Mexicana del Pacífico, donde ya ha conseguido dos títulos, y próximamente también con una franquicia en la Liga Mexicana de Verano.
Quiero proponer hoy al Gobierno del Estado de Sonora, al Ayuntamiento de Hermosillo y a la comunidad empresarial hermosillense, muy bien representada en este evento, simpatizantes todos del deporte y de los grandes beneficios que aporta a nuestras comunidades, y me sumo como empresario a esta propuesta.
A que aportemos suficientes recursos económicos para construir y mantener un recinto digno como sede del Salón de la Fama del Deportista Sonorense, que no existe aún. Estoy seguro que la generosidad de los sonorenses se verá reflejada en esta obra que debemos empezar de inmediato. Ojalá que, si no el próximo año, que en el 2025 lo celebremos en ese nuevo recinto”, dijo en su discurso.
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Además de González Íñigo, durante la ceremonia realizada en la Arena Sonora también fueron entronizados Luis Alberto Zepeda (lanzamiento de jabalina adaptado), Luis Pedro Ramos (futbol), Gumaro Corral (softbol), Julio César Willis (basquetbol), Carlos Emilio Acosta (beisbol), Francisco Robles (softbol), Carlos Humberto Osorio (beisbol y softbol), Francisco Javier Salas (beisbol y softbol), Jesús Ramsés Benítez (basquetbol) y Miguel Cebreros (cronista).

Quién iba a decir que en las últimas entradas, próximo a extra innings, llegaría a mi vida esta dicha tan grande, ser reconocido en mi natal Sonora como deportista destacado. Me recuerdo en la época de los cincuenta siendo un niño y adolescente, salir de mi casa con un guante en el brazo por la tardes los fines de semana, buscando amigos y equipos que me dieran ‘chanza’ de jugar beisbol.
Ahí aprendí a jugarlo y adquirí pasión por este deporte, en los campos del Colegio Regis, con Ramón ‘El Paletas’ González de entrenador. En la Universidad, en La Sauceda, en el Palo Verde, en La Victoria, en el Vado del Río, jugábamos mucho beisbol”, añadió González Íñigo.

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