NOGALES.- Desde rábanos, calabacitas, chiles, entre otros vegetales y yerbas medicinales, el lombricario y elaboración de composta orgánica en el huerto comunitario de la Casa de la Misericordia y de Todas las Naciones, está dando excelentes frutos.
Alma Angélica Macías Mejía, directora del citado albergue, manifestó que la comunidad migrante participa activamente y se siente útil, además que se fortalecen emocionalmente con esta actividad.
Ahorita el huerto está en una etapa de cosecha buenísima. Empezamos con un botecito de medio litro de yougurt, con alrededor de 30 lombrices en un depósito (refrigerador viejo reciclado) que los mismos migrantes construyeron y ahora son miles de ellas.
Las lombrices están produciendo un concentrado (abono líquido natural) con el que están enriqueciendo la tierra del huerto. Los frutos y vegetales que estamos consumiendo en el albergue no tienen ningún químico. Todo es procesado naturalmente”, explicó.
El lombricario se construyó apenas hace unos dos o tres meses por un ingeniero agrónomo que estuvo en el albergue y que recientemente consiguió asilo a través de la aplicación del CBP One, dijo al indicar que antes de irse le dejó la enseñanza a otros migrantes que también cultivaban en sus lugares de origen y que abandonaron por violencia extrema.
Lo más importante para la Casa de la Misericordia, confió Macías Mejía, es que los migrantes se fortalezcan y se reencuentren en esta actividad para mitigar en algo ese sufrimiento que los acongoja, y que se olviden de eso que vienen arrastrando, desde sus lugares de origen.
De alguna forma todos salimos beneficiados, tanto emocionalmente como por el aprovechamiento de estos productos mientras están a la espera de recibir asilo en los Estados Unidos. Todos los que están aquí ya están en proceso de trámite y aparte cuando sean aceptados contarán con una herramienta más de conocimiento”, declaró.
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Anexo
Las lombrices se están alimentando con el mismo desecho orgánico de la cocina, como el plátano, cáscaras de las verduras -papas, chile y otros sobrantes-, que ellas descomponen y convierten en nutrientes para el huerto”, expresó por su parte, Joel L., quien tuvo que salir de Guerrero porque un grupo delictivo quería reclutar forzosamente a sus hijos menores.
Indicó que también construyeron un biodigestor super magro, rústicamente, para contar con otro método de composta, con levadura, leche, melaza y heces de vaca con lo cual se están multiplicando aceleradamente las lombrices y produciendo más nutrientes.

Estamos consumiendo frutas y verduras frescas de gran calidad, como quien dice del huerto a la mesa, desde jitomate rojo, verde, calabaza, rábano, cilantro, chile, nopales, verdolagas y espinacas.
También acelgas, cebollas, perejil, zanahoria, hierbas medicinales como árnica, yerbabuena, epazote, hinojo y hasta fresas. Cosechamos una parte y luego hacemos las camas para poner más almácigos de alguna verdura o planta de temporada”, observó.
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