NOGALES.- Entre abrazos, lágrimas y sollozos, de una forma muy conmovedora, Matilde González García, de 40 años de edad, la cual viajó desde Las Choapas, Veracruz, se reencontró con su papá Esteban González Munguía, de 87, quien estaba extraviado en Nogales, para llevarlo de regreso a casa.
Este enternecedor momento fue en el albergue San Juan Bosco, lugar a donde había sido trasladado don Esteban (quien padece Alzheimer), por personas caritativas, cuando vagaba solo y desorientado, a la salida de la garita Dennis DeConcini, sin saber qué hacer, desde hacía varios días.
Aparte que estaba haciendo frío y que no traía dinero, él tampoco portaba ninguna identificación para llamar a algún familiar y, por su condición, no recuerda muchas cosas, aunque tiene momentos de lucidez.
Respecto a cómo fue a parar en esta situación, Matilde narró que desde hacía varias semanas su papá viajó, acompañando a otra hija menor con dos nietos (con quienes vivía en Veracruz), hasta esta frontera para solicitar asilo en Estados Unidos, haciendo fila directa en la puerta de entrada, sin meter aplicación CBP One.
LOS SEPARA MIGRACIÓN DE EU
Después de varios días que estuvieron esperando, por fin pudieron entrar, pero ya en las oficinas, los agentes de migración estadounidense los separaron; y su hermana con sus dos hijos fue aceptada pero su papá no, dijo.
“Me imagino que no sabía ni qué contestar, se ha de haber asustado solo y más cuando lo echaron para fuera. No le entregaron ni siquiera su identificación y aparte que no usa teléfono.
Entonces mi hermana que sí fue aceptada, junto con mis sobrinos, se comunicó con un hermano que vive en Estados Unidos, donde van a ser recibidos y le dijo que estaba muy acongojada porque no sabía nada de mi papá, incluso se iba a regresar a buscarlo a pesar de haber sido aceptada su solicitud.
Entonces, continuó, su hermano preocupado le habló para decirle lo que estaba pasando y que se viniera a buscarlo mientras él iba tratar de localizarlo a como diera lugar.

REENCUENTRO CONMOVEDOR
“Mi hermano habló a la Policía, al Ayuntamiento y nada, ya estábamos muy angustiados porque pasan muchas cosas malas, más a una persona mayor. Sabíamos que no traía dinero, incluso ahorita anda enfermito de la tos por el frío que pasó antes.
Entonces alguien le dijo que hablara a los albergues y después de estar intentando por fin lo localizó aquí…..bendito sea Dios…. y mi hermano me envió dinero para que me viniera inmediatamente en avión hasta Hermosillo. De allí me vine en autobús a Nogales.
Sobre el reencuentro con su papá, Matilde reveló que, cuando le dijo quién era, él la abrazó, pero sintió que lo hizo porque se encontraba solito, asustado y desorientado, al principio.
“Después que le dije mi nombre como que de repente se acordó de mí y entonces sentí sus abrazos más fuertes y como que temblaba por dentro, sentí que fue de alegría como si fuera un niño……pobrecito.
“Mañana nos regresamos a casa, ahora me voy a encargar de él allá en Las Choapas porque mi hermana es la que lo cuidaba. Ya saben todos mis hermanos (10) que está conmigo. Muchas gracias y bendiciones a todas las personas generosas que lo ayudaron”, concluyó mientras se enjugaba las lágrimas.
INSENSIBILIDAD DE AUTORIDADES
Juan Francisco Loureiro Esquer, director y asesor legal del albergue para migrantes San Juan Bosco, quien recibió personalmente a don Esteban al enterarse de su situación (tres días atrás) y después a su hija Matilde, declaró que hay mucha insensibilidad por parte de las autoridades migratorias, tanto de Estados Unidos como de México, en este tema.
Aunque afortunadamente esta situación tuvo un final feliz, no es humanitario lo que están haciendo, con estas prácticas disuasivas al separar a las familias, inclusive niños. Más en un caso como este que dejaron a un adulto mayor desamparado y vulnerable en un lugar desconocido para él.
“Gracias a Dios que, a pesar de su condición, no sufrió algún hecho de inseguridad porque se encontró a gente buena que primeramente lo llevó a una radio local para saber si alguien lo conocía, después de pasar una noche anterior en la calle y posteriormente lo recibimos aquí”, expuso.

Loureiro Esquer recalcó en reprochar esa insensibilidad y se preguntó qué, cómo era posible que en las condiciones en que está don Esteban lo hayan soltado así nomás porque sí, exponiendo su vida.
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“Y de pilón, y lo peor de todo es que, todavía, fue entregado al Instituto Nacional de Migración, que siempre nos trae gente deportada y ahora no lo hicieron con esta persona de extrema vulnerabilidad lo cual es un acto reprochable.
Hay mucha insensibilidad y definitivamente es un tema que sucede diariamente en nuestra frontera.
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