Entre Foodies, críticos y publicistas, están atrapados restauranteros y emprendedores de comida.
Foodie es alguien que apoyado en las redes sociales y manejo de herramientas digitales (básicas o avanzadas) se dedica a la promoción de opciones de comida, nuevas propuestas, platillos creativos o incluso tradicionales y se presenta como tal ante el posible cliente y cobra por ello.
Un crítico es quien no se presenta, llega como consumidor y genera un contenido de opinión, a favor o en contra, no es una promoción comercial, es una crítica constructiva, para divulgar en un medio que es quien le paga por ese trabajo.
Cada vez más la competencia comercial, por un lado, y por otra la competencia por espacios publicitarios, aunado a la facilidad de producir contenidos con un teléfono móvil con herramientas básicas, ha llevado a desvirtuar propósitos y objetivos, dejando en medio a quienes se esfuerzan todos los días por ofrecer nuevos platillos con creatividad y sabor único para distinguirse en la oferta culinaria.
Emprendedores y la mayoría de los restauranteros invierten casi todo, o todo su patrimonio en la apuesta de su vida e intentan sobrevivir, resistir embates de carestía, pandemia, insumos, nómina, impuestos, sobre todo, y se arriesgan al juicio del consumidor, sabiendo que puede o no gustar.
Y distinguir un promotor de un crítico, también abona.
¿Quiénes son los más influyentes en cuestión de buenas recomendaciones para comer en Hermosillo?




