“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”, es una frase célebre del sociólogo y futurista Alvin Toffler en su libro El shock del futuro.
Esta frase me hace pensar en todas aquellas veces que escuchamos comentarios como: así soy yo y ni modo, nunca voy a cambiar, así me enseñaron en mi casa, mi abuela siempre decía, así me gusta hacerlo, qué va a pensar tu papá, y en fin así podemos seguir con una larga lista de pretextos con las que defendemos nuestras arcaicas formas de pensar o de hacer las cosas, y todo por no querer tener apertura a nuevos conocimientos o a otras formas de ver la vida.
En eso consiste el desaprender, en saber olvidar lo aprendido, en tener la humildad de no sabernos las y los dueños absolutos de la verdad, sino de ser capaces de entender que existe una diversidad de pensamientos, de ideas y de experiencias que nos nutrirán constantemente de conocimientos, porque nadie es la misma persona que fue ayer.
Las personas que saben desaprender son resilientes, que por cierto en pandemia fue una palabra que se puso de moda “la resiliencia” que realmente es una capacidad que podemos tener los seres humanos a adaptarnos aun en la adversidad como fue el 2020 pero lo más importante con resultados positivos, sin duda significa un trabajo de introspección importante, conocerte a ti mismo, analizar tus fortalezas, tus oportunidades, tus debilidades y tus amenazas, entender en dónde estás y cómo vas a resistir esos tiempos de crisis adversos que para muchos repercutieron en su salud mental pero que al final del camino pudimos adaptarnos a la llamada nueva normalidad porque el mundo en todas sus dimensiones cambió completamente, después del Covid las relaciones familiares, laborales y personales no son como antes, y si no aprendimos algo nuevo de toda esta experiencia ahora sí que no nos vaya a caer una segunda pandemia porque a lo mejor no corremos con la misma suerte de librarla.
El liderazgo saludable, la salud emocional y la salud mental deben de ser prioritarios para la sociedad de estos tiempos, ayer un adulto joven de 36 años subió a una torre de la CFE donde duró casi 12 horas donde no se sabía si su objetivo era lanzarse pero sin duda su salud mental no estaba en sus mejores condiciones, lamentablemente la tasa de suicidio cada vez crece más, ¿qué nos está afectando en nuestra salud emocional?, ¿A qué no nos hemos adaptado?, ¿Qué venimos arrastrando para pensar en algo como quitarnos la vida? O incluso ¿A quiénes no complacemos qué nos hace sentir infelices?, porque muchas veces buscamos la felicidad en complacer a otras personas.
El desaprender conlleva sacar miedos, actitudes, experiencias, que nos han incrustado en el ADN desde nuestros ancestros, hay gente que sigue actuando como su abuela decía, y su abuela ya ni en este mundo está, preferimos hacer feliz a la memoria de alguien más antes que a nosotros mismos.
Desaprender es afrontar desafíos, nuevos retos, anticiparse a futuras tendencias, es sinónimo de arriesgarse, es romper con todos aquellos pensamientos que tenemos en automático y que la mayoría han sido heredados de generación en generación, que sólo nos paralizan, nos dan temor y no nos dejan crecer.
Por supuesto que desaprender duele, crecer duele, duele desaprender la forma de hacer las cosas, lo que siempre pensaste que en tu mundo era lo correcto, duele como dejar esa mochila o esos zapatos que tanto te gustaban pero que ya no te quedan, duele entender que muchas veces nos equivocamos y duele aún más darte cuenta que tus ideas tienen que ser adaptadas a las necesidades del mundo de hoy en el que vivimos, por cierto aceleradamente.
Como decía Albert Einstein “Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo”, es tan bonito el aprender cosas nuevas, no importa la edad que tengas, aplica en todo tipo de conocimiento, vivimos en la era de la información donde no sólo los más jóvenes tienen acceso, podemos tenerlo todas y todos, actívate, aprovecha la oportunidad del hoy, el ayer ya fue y el mañana ya comenzó, aventúrate y rompe con las viejas costumbres que sólo nos hacen sentirnos cómodos porque el éxito siempre va estar fuera de la zona de confort, justamente del otro lado del miedo.
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