Confirmadas por lo menos 27 personas que perdieron la vida a causa del impacto del huracán Otis en el corazón turístico de México: Acapulco, pero conforme pasan las horas la información de los mismos residentes en Guerrero fluye lenta, muy lentamente por la afectación a las vías de comunicación, incluyendo la red telefónica e internet y comienzan a surgir casos de personas que siguen incomunicadas o desaparecidas, de las cuales ni familiares, ni amigos saben de su paradero.
Más de dos mil personas refugiadas en planteles educativos y comienza a hacer crisis la situación de alimentos, pues comienzan a agotarse los pocos víveres que se han localizado y rescatado entre escombros e inundaciones.
El desabasto de agua y de víveres es en estos momentos la prioridad, dice Ossiel Pacheco, alcalde de Coyuca de Benitez.
Todos los pueblos de la sierra y de la parte alta del estado continúan incomunicados. “El panorama es muy desolador, nos rebasó la tragedia”, dice el presidente municipal.
El caos y la desesperación imperan en Acapulco y algunas zonas de ese estado del sur del país, pues tanto por vía terrestre, como aérea y también el contacto telefónico o por internet es muy difícil e intermitente, en algunos puntos hay señal, en otros no, va, viene y entre inundaciones, derrumbes, cientos de casas y zonas habitacionales destrozadas, ha sido difícil la comunicación incluso en el mismo puerto de un lugar a otro del municipio.
A 24 horas del golpe del fenómeno meteorológico, muchos siguen aún en la etapa de localizar a todos sus familiares y un hecho es innegable: Acapulco se deberá reconstruir, comienza un antes y un después para los empresarios, prestadores de servicios, residentes y hasta para los turistas. Acapulco no volverá a ser el que conocimos. Primero la emergencia humanitaria ante el desastre natural, le proyección de cómo levantarse de las ruinas que dejó Otis, vendrán después.
En conferencia de prensa el Gobierno Federal a través del Ejecutivo, ha confirmado que hay recursos para responder ante la emergencia, pese a la desaparición del Fondo para Desastres Naturales. El fondo dejó de existir, pero el recurso está y ya se trabaja en auxiliar a los miles de afectados, aseguró Andrés Manuel.
La Secretaría de la Defensa y Secretaría de Marina ya logró liberar un tramo carretero para poder acceder y que este día comience a llegar la ayuda, se aseguró en medio un vacío de datos, cifras e información sobre las consecuencias del huracán que arrastró con Acapulco, se supone que precisamente por la dificultad para hacer fluir la información.
Hogares, hospitales, hoteles, escuelas… no hay ni siquiera dónde improvisar un albergue, miles de familias lo han perdido absolutamente todo, pero mientras quede vida, la esperanza de reponerse no se pierde. Hoy 26 de octubre de 2023, los acapulquenses comienzan desde cero.




