¿Y la fiesta? ¿Y las banderas? Ni parece que estamos en septiembre
Sin muchos ánimos de festejar están llegando los hermosillenses a mediados de septiembre, pues ni venta de ‘banderitas’ se han desplegado por todos los cruceros principales de la ciudad, son pocos los comercios que apenas ofertan algún que otro adorno patrio y algunas decenas de ciudadanos que se han animado a colocar la bandera en sus vehículos.
Algo sucede, pero no es como otros septiembres pasados, será que el agobio por la crisis, los incrementos a la canasta básica, la gasolina, entornos de violencia en el estado, los gastos del regreso a clases y la cereza del pastel: el último recibo de CFE que mágicamente se fue por las nubes.
Todo indica que quizá la genta anda más preocupada por sobrevivir, por sacar cada día adelante y ya el 15 de septiembre en la noche, quizá se den un respiro al menos para ir a dar la vuelta a la plaza, pero por el momento, estamos a tres días y no, no hay fiesta en Hermosillo. Hasta la independencia parece que ha pasado a segundo plano.
Eso sí, el orgullo patrio se lleva en el corazón, en la determinación para levantarse cada mañana y salir a trabajar, a estudiar, a entrenar y seguirle dando a México momentos de orgullo, como los vividos este fin de semana en el Mundial de Tiro con Arco.




