En el estado de Sonora, el panorama energético se ha vuelto insostenible para muchas instituciones y hogares. Un ejemplo alarmante es el Asilo San Antonio, que actualmente enfrenta una factura eléctrica asombrosa de 52,500 pesos. ¿La sorpresa? Parte de sus instalaciones cuentan con paneles solares. Hace tan solo unos años, durante esta temporada, esta misma factura solía oscilar alrededor de los 18 mil pesos.

Este drástico aumento en los costos de energía no es aislado, y refleja una situación que se ha vuelto común en todo el estado. Muchas familias y negocios están sintiendo el impacto de las tarifas eléctricas cada vez más altas, y es un problema que afecta directamente a la calidad de vida de los ciudadanos.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Es este el gobierno que queremos seguir teniendo?
Este es un llamado a la acción. El próximo año, en 2024, tenemos la oportunidad de cambiar la dirección de nuestra política energética y tomar medidas reales para abordar estos problemas. Es crucial que todos los ciudadanos salgan a las urnas y ejerzan su derecho al voto.
Además, para aquellos que quieran tomar medidas concretas desde ahora, los invitamos a unirse a la lucha contra los altos costos en los recibos de CFE. La cita es este sábado 9 de septiembre a las 6 pm en Matamoros y Elías Calles, Colonia Centro. Juntos, podemos hacer la diferencia y presionar para un cambio positivo en nuestra situación energética.
La energía es un recurso fundamental para el bienestar de todos los sonorenses. No podemos permitir que los altos costos eléctricos continúen afectando negativamente a nuestras instituciones y a la comunidad en general. Unámonos y hagamos que nuestra voz se escuche. ¡Tu participación es esencial para el cambio que todos necesitamos!




