Las integrantes del equipo campeón de fútbol femenino de España han tomado una posición firme al negarse a participar en futuros partidos hasta que el presidente de la federación de fútbol sea destituido por besar a una compañera sin su consentimiento. Luis Rubiales, el presidente suspendido de la federación, fue acusado de agarrar y besar a Jennifer Hermoso, una jugadora destacada, después de la victoria del equipo en la Copa del Mundo. Aunque enfrenta rechazo y demandas, Rubiales se niega a dimitir y ha alegado que el beso fue consensuado. La controversia ha generado un debate sobre el feminismo en el deporte y su relación con la política y la sociedad española.
En un comunicado conjunto emitido por cerca de 80 jugadoras de la Selección Española Femenil a través de la Asociación de Futbolistas Profesionales anuncia su renuncia a futuras convocatorias. La protesta se debe a la falta de acción después de que el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, besara sin consentimiento a Jennifer Hermoso. La renuncia abarca a las 23 jugadoras que ganaron la Copa del Mundo en Nueva Zelanda-Australia 2023 y busca respaldar a Hermoso y expresar inquietudes sobre la igualdad y el respeto en el fútbol femenino y el liderazgo de la RFEF.




