Esta semana que termina, pero del año pasado, en el sur había llovido en 5 días el 87% de la precipitación media que ocurre en el año ordinariamente; y entre 21 y 21 de agosto llovió en Hermosillo lo de 6 meses según reportes de la Comisión Nacional del Agua.
Pero entonces también nos advirtieron: “es un fenómeno que ocurre cada 10 o 12 años”, pero los sonorenses, especialmente en la capital, andaban tan contentos que no leyeron las letras chiquitas.
La zona Sur del estado estaba en emergencia, con el colapso del puente Noche Buena, puente San Ramón y el punto crítico, el puente Douglas. Justo entonces se dio a conocer la obra de un muro de contención de la presa Punta de Agua y la construcción definitiva del bordo de Ortiz para evitar inundaciones graves en la zona de Empalme.
Entre buenas y malas noticias, hoy no hay emergencias y afortunadamente no ha habido evacuaciones, pero necesitamos un poco de lluvia, solo la necesaria. Este fin de semana el pronóstico de los efectos del huracán Hillary en la entidad fueron una esperanza.
A propósito, ¿Alguien sabe qué ha pasado con el bombardeo de nubes?




