Durante la pandemia, Nancy comenzó con este emprendimiento, el cual pasó de hacer 20 piezas al mes hasta las 250 mensuales.
Nancy Carolina Chávez Samano, una joven hermosillense de 23 años, ha demostrado que las adversidades pueden convertirse en oportunidades inspiradoras. Su historia se entrelaza con la creación de su negocio de champú sólido, un emprendimiento que nació a raíz de una necesidad personal.
A los 19 años, fue diagnosticada con precáncer, enfrentando tratamientos y medicamentos que llevaron a la pérdida parcial de su cabello.
Esta experiencia la llevó a buscar soluciones naturales, y así nació la idea de crear Suaft.
“No podía tomar ni usar un producto que no fuera de origen natural, empecé a investigar y en ese entonces en Hermosillo no había tanta variedad, contacte a una fármaco bióloga de Ciudad de México y le pedí que me diera el curso, así fue como comencé”, relató.
Las ventas inicialmente comenzaron a través de su Instagram, donde su primer champú fue vendido el 3 de octubre de 2020 y luego se expandió a tiendas de productos de belleza.
Un punto de inflexión llegó cuando una influencer recomendó sus productos sin esperar nada a cambio. Esta recomendación marcó un antes y un después en su negocio, impulsando sus ventas y dándole un impulso invaluable.
“Fue una super bendición para mí porque me empezaron a llover ventas, en diciembre entre a mi primera tienda y ha sido un super escalón mí”, afirmó Chávez.
El camino no fue fácil al principio, ya que Nancy recordó que comenzó su negocio haciendo tan solo 20 piezas al mes, pero su perseverancia la llevó a crecer, de esperar ansiosamente por ventas, pasó a producir entre 200 y 250 champús al mes.
A lo largo de este viaje, ha tenido la gratificante experiencia de impactar positivamente en la vida de muchas personas, especialmente aquellas con problemas hormonales y afecciones de la piel. Ver cómo su producto resuelve problemas y cambia vidas le ha dado un profundo sentido de propósito.
“Gracias a Dios he tenido mucha aceptación, ya que ves el impacto en la sociedad, que estás solucionando un problema, que a alguien le ayudo, te quedas ¡wow! realmente estoy haciendo algo importante, tengo clientas que están conmigo desde 2020 y me han mandado fotos de sus cambios y eso me llena de satisfacción, que me prefieren a diferencia de otras marcas comerciales”, señaló Nancy.
Asimismo, la joven también está comprometida con la causa ambiental, ya que explicó que sus shampoos sólidos buscan reducir el uso de plásticos, un objetivo que la motiva a concienciar a la sociedad sobre alternativas sostenibles.
“Me gustaría especializarme en lo que estoy y mejorar la fórmula, los champús sólidos que manejo son para cabello normal o mixto, este tiene colágeno, elastina, creatina y extracto de pitaya,sirve para toda la familia, para cabellos procesados y teñidos; también tengo para crecimiento y evitar la caída del cabello, este es de bergamota y extracto de café”, describió.
Su producto no solo es amigable con el medio ambiente, sino que también son de amplia duración, donde los productos de 50 gramos duran hasta un mes y los costos van a partir de los $110.
Aunque sus estudios de moldes plásticos en la UES se vieron interrumpidos debido al precáncer, Nancy ha demostrado que los obstáculos pueden convertirse en un impulso.
Su dedicación y deseo de marcar la diferencia, tanto en la vida de las personas como en el medio ambiente, la han convertido en un ejemplo inspirador para todos.
Su determinación y enfoque son un reflejo de su pasión por el negocio que ha construido con tanto esfuerzo, donde su siguiente paso será la creación de matizadores.
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