A veces uno siente como si perdiera el rumbo… A veces aunque todo a nuestro alrededor íntimo está bien, traemos algo que nos incomoda, hasta nos ponemos de malas. No sabemos ni nosotros mismos porque.
Ahí es cuando debemos poner nuestra atención en nuestro interior, en nuestra mente, en nuestras emociones, reflexionar y meditar.
Cuando digo meditar, no me refiero a sentarnos en posición de flor de loto con incienso y velas encendidas con música para exaltar el espíritu. No, me refiero a estar solo en silencio y dejar por momentos la mente en blanco, quedarse ido… A veces así es cuando nos llegan ideas sobre qué es lo que inquieta a nuestro espíritu.
A veces no es sencillo porque pareciera que a otros, familia, amigos y vecinos, parecieran confabular para no dejarnos tener ese momento de pequeño retiro personal. Ahí, en ese momento, debemos hacer el esfuerzo de la paciencia y la comprensión con nuestra gente cercana, atender sus inquietudes y esperar la oportunidad para poder irnos a nuestro momento de paz.
Antes cuando todo se ponía en contra para algo que quería hacer para mi, pensaba, “parece que se ponen de acuerdo para no dejarme hacer lo mío”. Ahora lo entiendo, no son ellos ni es la casualidad. Son otras “cosas”.
Pero lo que no debemos permitirnos es perder la paz. No es nada fácil, lo digo por experiencia. Pero como todo nuevo hábito qué estamos integrando a nosotros, lleva tiempo aprenderlo y ejercerlo. Es como el que empieza hacer ejercicio, al iniciar nada nos funciona y poco logramos, pero la clave, para variar es persistir y continuar hasta integrar esos nuevos modos.
En el desarrollo personal lo primero que pienso que debemos aprender, es dejar de prestar atención a tantas cosas que suceden en el mundo, vaya, poner nuestra atención en nuestra inmediatez… Yo, mi familia y mis amigos cercanos. En ese orden. Más allá de eso, ni es relevante ni podemos afectar o influir, por lo tanto no vale la pena gastar nuestra energía preocupándonos por las noticias y lo que “nos dicen” qué sucede en el mundo.
De hecho, esto que escribo, es más un ejercicio de reflexión y meditación… Solo me solté escribiendo lo que me saliera del corazón, no sé si pueda servirte, pero es lo que me nace escribir. Es muy complicado compartir información que le sirva a todos, porque cada quien tiene sus procesos muy personales… Sólo puedo conectar con quienes al igual que yo, se han dado cuenta que existe algo mucho más grande y real que lo que sólo podemos percibir con los limitados sentidos físicos.
No quiere decir que alguien no pueda cambiar sustancialmente el rumbo qué lleva su vida, pero es su decisión. Lo difícil es tomarla .
Hay miles de barreras y obstáculos en todo nuestro entorno para evitar que pongas tu atención en tu mundo interior… Y están en la educación que cursaste y la que tus padres te inculcaron, en los programas y películas que has visto, en las costumbres qué forman tu cultura, tu religión, tus entretenimientos, tu casa y como la decoraste, tu alimentación y con ésta, los males de los cuales padeces o has padecido… Todo eso está fuera de ti y viene y afecta el cuerpo que has aprendido a creer que eres tú.
Entre todo lo que aprendiste, nada te enseñó a verte como piloto de una unidad biológica de movilidad e interacción para esta dimensión.
Es como si un astronauta creyera que es el traje espacial. Sólo que el traje que usamos es mucho más avanzado y nos provoca sensaciones de este mundo y podemos sentirlo y saborearlo, de esa manera vivirlo. Pero, no somos el cuerpo, ni somos el personaje. Somos viajeros astrales experimentando la materia.
Por eso llegan esos días que no sabemos porqué, pero nuestro estado de ánimo anda incómodo, de mal genio… Claro esto es más notorio cuando no traemos los problemas que nos regala el sistema social… Deudas, demandas, multas, pago de servicios, etc. Que nos trae de cabeza y nos distrae, todo lo de afuera distrae… Angustia. Pero a su vez el mismo sistema nos brinda escapes momentáneos de esta realidad para por un pequeño momento olvidar toda esa maraña de problemas y sufrimientos… Hay de varios tipos, los carbohidratos-azúcares, el alcohol, las drogas, los videojuegos, el entretenimiento, etc. Duran un momento y nos cuestan dinero, salud y vida.
Es normal que la mayoría se pierda y no pueda salir de este laberinto de varios niveles y lleno de trampas. Nadie nos enseñó a usar el cuerpo que adquirimos al llegar y llegamos, la mayoría con la mente en blanco, sin saber qué somos, dónde estamos y a qué venimos. Todo tenemos que irlo descubriendo, mientras que otros nos enseñan desde su ignorancia a cómo vivir erróneamente… Claro ellos inconscientes y con la mejor de las intenciones en algunos casos… En otros ni eso.
Pero si aprendes a mirar dentro de ti y entender lo que eres, que eso es la búsqueda de la verdad, tú verdad…. Todo, TODO lo que antes te afectaba y mortificaba empieza a perder fuerza e influencia en ti. Te libera… “La verdad os hará libres”, ese pienso que es el camino y no lo digo desde una postura de religión, lo expreso desde mi consciencia y eso no está en desacuerdo con ninguna religión. 1CP
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