Durante la primera mitad de julio, la inflación bajó hasta 4.79%, siendo esta la más baja desde marzo de 2021, cuando se llegó al 4.12%.
En la primera mitad de julio del presente año, la inflación en México continuó mostrando una tendencia a la baja, alcanzando un 4.79 por ciento, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta cifra representa la quinta quincena consecutiva en la que la inflación ha disminuido, marcando la tasa anual más baja desde marzo de 2021, cuando se ubicó en 4.12 por ciento.
Durante este periodo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor experimentó un aumento del 0.29% con respecto a la quincena anterior, lo que representa el menor incremento para este lapso desde el año 2019.
Especialistas de Banorte señalaron que, aunque se observó un repunte en ciertos rubros, especialmente en el sector de alimentos, la inflación se mantiene por debajo del promedio de los últimos cinco años (0.35%). Esto se debe, en parte, a la caída en algunos precios de energéticos.
El incremento general de precios durante la primera mitad de julio estuvo ligeramente por encima del consenso de los analistas, que esperaban una tasa anual del 4.76 por ciento. Sin embargo, la cifra se mantuvo dentro del rango previsto por las 32 instituciones financieras consultadas por CitiBanamex, que estimaron una inflación mínima de 4.56 por ciento y una máxima de 4.84 por ciento. Curiosamente, solo cuatro de estas instituciones acertaron en su pronóstico.
En cuanto al índice de precios subyacente, que incluye bienes y servicios con precios menos volátiles, experimentó un crecimiento del 0.24 por ciento a tasa quincenal y una tasa anual del 6.76 por ciento. Aunque esta cifra es menor al 6.86 por ciento observado en la quincena previa, sigue reflejando presiones inflacionarias en la economía.
Dentro del índice de precios no subyacente, que abarca bienes y servicios más volátiles, se registró un incremento quincenal del 0.44 por ciento. Sin embargo, a nivel anual, se observó una disminución del 0.97 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta reducción se atribuye, principalmente, a la caída en los precios de los productos agropecuarios y de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.
Por último, el Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo, que evalúa los precios de 176 productos y servicios esenciales, mostró un aumento quincenal del 0.15 por ciento y una tasa anual de 4.40 por ciento. Este índice, que abarca tanto productos alimentarios como no alimentarios, es un indicador relevante para evaluar el impacto de la inflación en las familias de bajos ingresos.
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