¿Por qué gastar en mantenimiento?, ¿para qué evitar que las cosas se deterioren?, mejor vamos haciendo como que no pasa nada, vamos volteando para otro lado, nos ahorramos un buen dinero en nombre de la austeridad y quizá lo podamos direccionar para otro lado este recurso, donde luzca, donde rienda frutos, donde genere votos, aplausos y claro, nos permita permanecer en el poder.
El mantenimiento no es lucidor a corto plazo, el mantenimiento no es tan necesario, total ya somos Dinamarca en salud, ya somos un país seguro, ya no hay pobres, ya no hay violencia, el sistema educativo es mejor que el de Finlandia y la gente está feliz, feliz, feliz.
Entonces, con tantos y tan buenos resultados, con la alta popularidad del Presidente de la República, con la casi inobjetable continuidad de la 4T en el 2024 con Claudia, con tantos abrazos, con tanto amor del pueblo bueno, ¿por qué perder el tiempo y el dinero en mantenimiento?
Si algo llega a pasar, si algo falla, si algo no funciona… Vamos a suponer que se caiga el metro y mueran personas, vamos a imaginar que un elevador en un hospital por falta de mantenimiento provoca una tragedia, en dado caso de que esto llegara a pasar, al final, en temas electorales no va a pasar nada, vamos a ganar, al Presidente la gente lo va a seguir queriendo, no vamos a tener que responder por nada y vamos a poder seguir culpando al pasado. La gente, los que votan por nosotros van a seguir votando por nosotros y odiando a los otros.
Entonces dicho lo anterior, no es necesario tirar el dinero en mantenimiento, mejor vamos viendo a dónde mandamos ese recurso, vamos ayudando al Tren Maya, que va quedando muy bonito, vamos impulsando la refinería para que algún día se termine, vamos reforzando de alguna manera al aeropuerto Felipe Ángeles, o mejor aún vamos incorporando los fondos destinados al mantenimiento a los programas sociales, eso sí es importante, no el molesto mantenimiento.
Ante consecuencias lamentables por falta de mantenimiento, que nadie se altere, que nadie se preocupe, diremos que son los malos y perversos proveedores, esos mercenarios empresarios que no tienen llenadera y que además de atreverse a cobrar por sus servicios, los hacen mal, la culpa es y será de ellos, nunca de nosotros, la culpa es del pasado, nunca del presente, menos del futuro tan 4T.
Compañeros, compañeras, no se preocupen ganamos, volveremos a ganar y así seguiremos, deteriorando lo que se tenga que deteriorar, porque el fin es mayor, el pueblo pagará los costos, nosotros no tenemos que pagar nada y menos eso que se llama mantenimiento.
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