Quienes hemos vivido la lastimosa experiencia de tener que trasladarnos en los llamados “peseros y combis”, en la CDMX no podemos más que estar de acuerdo, en que es una mala experiencia, es una idea complicada y a la larga se convierte en un problema que se convierte en grandes dolores de cabeza para los gobernantes y ciudadanía en general, convirtiéndose la ciudad en una especie de rehén por la necesidad de movilizarse y la falta de buen transporte público.
Por un lado, en la CDMX el Metro en la situación lamentable en la que se encuentra, el Metrobús, funcionando adecuadamente, es más, fue este muy buen modelo de transporte que sustituyó con éxito las rutas de los peseros y/o combis, con muy buenos resultados. Sin embargo, donde hay paraderos de peseros y/o combis todo lo que rodea es conflicto.
No sólo los paraderos se convierten en centros de delito, la terrible conducta de los conductores, la realidad de asaltos que se viven todos los días, la pésima calidad y falta de mantenimiento de las unidades y un sin número de cuestiones negativas ante una necesidad de movimiento y una carencia de opciones.
A lo anterior hay que sumarle, lo incómodo del transporte, es imposible sentarse adecuadamente, en los peseros no se puede ir en pie, a menos que seas de baja estatura, en las combis, todos sentados, más pegados imposible.
Eso es en la CDMX me dirán algunos, ¿qué nos importa en Sonora?, que el Gobernador ha señalado que no hay camiones para atender las necesidades de movilidad en Hermosillo y en otros municipios, por lo que se está explorando el transporte tipo “Van”.
Basado en mi experiencia personal como usuario de este tipo de transporte no puedo recomendarlo.
Sería maravilloso tener en Hermosillo un sistema como el Metrobús, algunas alternativas como un tranvía como recientemente un reconocido ambientalista recomendó precisamente para Sonora. También las tan deseadas ciclovías, entre otras opciones.
Veremos si llegan y si se “Van” cuando ya en el mercado se puedan comprar autobuses.
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