Son las Musas, inspiradoras de arte, hijas de Zeus, y que llevan por nombre: Calíope, musa de la poesía y la elocuencia; Clío, musa de la historia; Erató, musa de la poesía amorosa; Euterpe, musa de la música; Melpómene, musa del teatro trágico; Polimnia, musa de la danza; Talía, musa de la comedia; Terpsícore, musa de la poesía y la danza; Urania, musa de la astrología y astronomía.
En Sonora, particularmente en Hermosillo, contamos con nuestro Musas, que es resultado de la inspiración de las maravillosas musas, es el Museo de Arte de Sonora, bello nombre y hermoso museo, el que fue considerado uno de los más importantes del Noroeste.
Fui testigo durante mucho tiempo de grandes y extraordinarias muestras artísticas en este bello lugar, pude ver a los grandes maestros de la pintura internacional, así como bellas esculturas, eventos también musicales, entre otras y muy variadas manifestaciones inspiradas por las Musas.
Apenas hace unos días, el domingo pasado para ser exactos acudí con mis pequeños hijos, de 5 y 10 años a un taller de teatro japonés, una muy interesante técnica donde los niños dibujan una historia en varios cartones, mismos que se introducen en un pequeño teatro, los pequeños van contando su obra de teatro, en lo que van pasando los bellos dibujos fruto de su creatividad y emoción, todo esto dirigido por una muy buena maestra que acompaño a los pequeños en este hermoso recorrido, maestra de Musas, convertida en Musa de los niños y niñas.
Adicionalmente a lo anterior, también disfrutamos de una exposición pictórica sobre la comunidad Yaqui, bellas pinturas que buscaban reflejar la cosmovisión de esta gran nación.
Todo muy bien, pero, pero, pero… no tuvimos aire acondicionado, los menores, los mayores en el salón donde se desarrolló el taller, sufrimos la inclemencia del tiempo, vivimos el arte a fuego lento y sin aire, dos abanicos que la maestra, nuestra Musa coloco generosa en el piso, que no fueron suficientes, la recepción tampoco contaba con aire y la sala de exposiciones donde pude recorrer gustoso la muestra sobre los Yaquis, también fue a Piedra, lodo y fuego, sin aire acondicionado.
Espero y deseo que sólo ese día se tuvieran esas malas condiciones, que ahora que ha comenzado el curso de verano, los asistentes al mismo encuentren mejoras técnicas.
Que las Musas iluminen el Musas y que el aire se haga presente, entre otros asuntos pendientes.
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